sábado, 26 de agosto de 2017

¡Qué bonita Sonrisa!

“… ¿Para qué? Si me va a perdonar
Porque ya no le importa,
Siempre tuvo la frente muy alta
La lengua muy larga
Y la falda muy corta…”

Un leve mareo me hizo recordar que llevaba ya 14 horas sin probar bocado, también me hizo recordar ¿qué había hecho mal? No podía responderme, mi cabeza daba tantas vueltas que preferí recargarme en la pared, mi vista se nublaba y mis labios estaban tan resecos que me dolían un poco, llevaba ya 4 días sin bañarme y todo por una sonrisa.

Pasaba el invierno del 2016 era un año como cualquiera, donde lo único especial era que era año bisiesto, el país se lo estaba llevando la chingada el precio de la gasolina estaba a la alza y el salario mínimo era eso solo mínimo, éramos tan felices hasta que nos poníamos a platicar sobre un futuro, el calor estaba terrible, llevaba ya 7 años en esa empresa todo era normal, nunca teníamos algo que platicar dentro de la misma, los mismos dueños, los mismos trabajadores, las mismas funciones, todo era lo mismo hasta que hubo recorte de personal y se fueron 5 personas, dentro de ellas Laura aquella chica de cabello lacio y moral flexible, era la mina con la que tenía algún desliz de vez en cuando, platicábamos con cerveza y varios besos, pero a partir de ese día ella ya no estaría más, en su lugar entro Jessica, una mina de cabello largo una mirada que enamoraba a cualquier pendejo y unas piernas tan largas que parecía no tener fin, era egresada de Economía su sonrisa era mas que una simple sonrisa, era así como una invitación a pasar toda una eternidad en el infierno, existían muchos rumores sobre quien era ella pero ningún rumor podría ser confirmado, los de recursos humanos tuvieron que trabajar con demasiado hermetismo, sin duda Jessica era la gran duda de la empresa. Los días pasaban y Jessica dejaba de ser una incertidumbre para todos excepto para mí, era extraño regularmente me la encontraba después de estacionarme, me bajaba y mientras caminaba rumbo a la oficina poniéndome la corbata ella se iba bajando de su auto y siempre me regalaba una sonrisa, yo le respondía con un “buenos días”, después nos encontrábamos en el área, ella siempre entraba con varias carpetas y algunos días si no estaba distraído le ayudaba a cargarlas, ¿Por qué lo hacía? No sé en verdad me gustaba verla sonreír.

Después de 1 mes supe que era la hija de uno de los socios, estaba terminando su master en una afamada universidad de paga del país y su sueño era tener una ONG que diera en adopción perritos y gatitos en situación de calle, que le gustaba el chocolate amargo, le encantaba el color azul, le gustaban los unicornios, bebía con poca frecuencia, su consumo de azúcar era realmente bajo, no estaba obsesionada con la belleza pero buscaba cuidarse, ¿cómo llegue a tener esta información? En el saludo diario buscaba hacer un comentario para que ella me regalara una sonrisa y poco a poco iban saliendo las verdades, también venia de forma recurrente a mi oficina ya que siempre tenía chocolates amargos y aprovechábamos para tocar temas de la empresa, fuimos agarrando confianza pero no tanta como para que los demás compañeros lo notaran, cierto día me dijo “sabes, me gustaría que cuando salga de tu oficina, tu como que haces que escribes y refunfuñas, para que piensen que estamos tocando temas de la empresa”  yo solo asentí claro me lo dijo sonriendo. Cierto día en junta uno de los socios intento saber porque eran las visitan tan frecuentes por parte de Jessica, solo atine a contestar que como responsable del área tenía que tener contacto con las demás áreas para evitar así un mal entendido, daba razón también a que todas las áreas veían a mi oficina aunque según era por motivos laborales todos sabían bien que era porque tenía chocolates gratis, la amistad con Jessica iba creciendo, incluso quedamos un par de veces en una cafebrería pero fue clara, “nos vemos a las 8 pm en la cafebrería del sur pero por favor ve vestido como regularmente vas, que no sea una cita, que sea tipo un encuentro casual. Besos Jess” al recibir ese mensaje mi rostro se ilumino, empecé a pensar que tipo de libros leía ella y cual era mi favorito de los comerciales para poder platicar con ella, yo lo veía como una cita, tenía ya 4 años de no asistir a una cita, después de mi divorcio solo buscaba algún acoston de ocasión y hasta ahí, pero esta vez era una cita real, llegue 10 minutos antes de la hora y empecé a husmear en los pasillos, pareciera como si buscaba algún título en especial, incluso los dependientes me preguntaron si requería ayuda más de una ocasión, me harte de “esperarla” y compre el libro de “It” de Stephen King, pedí un café americano y me puse a leerlo ahí mismo, estaba tan absorto en la lectura cuando un “Disculpa, puedo tomarle a tu café” y yo sin quitar la mirada del libro solo conteste “adelante” después escuche risas y fue cuando me saco de la lectura, estaba ella ahí enfrente, con su sonrisa que enamoraba a cualquier pendejo y sus ojos café viéndome sin parar, charlamos por un par de horas hasta que recordamos que al otro día tendríamos que trabajar y nos despedimos por primera vez con un beso en la mejilla, quizás ese fue el día que me di cuenta que estaba enamorado, no solo por el buen humor que ya tenía día con día, sino porque la soñaba, en las pláticas Jessica era la protagonista y en las juntas buscaba dirigir todos los esfuerzos para sobreponer el esfuerzo y dedicación del departamento que Jessica estaba al frente.

Perdí hasta la noción del tiempo, no puedo decir que fueron 2 o 3 meses lo que me costó tener el primer beso en los labios de Jessica o decir que fueron 5 o 6 tazas de café que valieron para poderme acostar con ella, más bien podría decir que en esa relación pasaron 8 libros, nos dimos 876 besos en la boca, 2268 besos en la mejilla, 15 canciones dedicadas, 4,000 kilómetros recorridos juntos, 231 minutos de platica para saber que 19 días y 500 noches de Joaquín Sabina era su preferida, 8 retardos gracias a que en el estacionamiento la esperaba para que fueran unos buenos días, 7 bolsas de chocolates para verla diario en mi oficina, 16 juntas de trabajo para establecer nuevos objetivos y 8 botellas de whisky más cuatro días sin bañarme gracias a la depresión en la que caí cuando después de 15 días no la vi más en el trabajo, cuando en una junta de trabajo me dieron “vacaciones obligatorias de una semana” para que pusiera en orden mis ideas y pensará si querría seguir en la empresa, una carta de puño y letra con 2 paginas para decirme con 1382 palabras que también se había enamorado, que su padre se dio cuenta de la relación y por miedo a que no pudiera darle la vida que ella se merecía por situaciones de clases sociales, la mando a trabajar como gerente de una gasolinera donde su padre también era socio, en donde me pedía que nunca me olvidara de su sonrisa y que si algún día nos volviéramos a ver prometía que me daría todos los besos que ha estado guardando desde su partida, esas 1382 palabras que hicieron que por unos momentos de mi vida recordará que estaba jodido, que necesitaba un cambio en mi vida, que luchara por lo que yo quisiera, pero no, esas 1382 palabras me enseñaron a que aún sigo siendo débil y después de tomar por 6 días me presente a trabajar para poner mi renuncia voluntaria.

Muchos aludían que era un error lo que yo hacía, que por una mina no podía dejar lo poco que tenía, pero bueno yo tome esa decisión, después de 15 días de ingresar mi renuncia tuve que empacar y buscarla, por 5 meses diario cargaba gasolina, aunque solo fuesen 5 litros o a veces 3 litros, mi cuenta se iba vaciando a pesar de que mi departamento lo rentaba, dormía en hostales o en casa de conocidos, hasta que por fin un día la búsqueda dio frutos, me encontraba a 684 kilómetros de aquella cafebrería donde nos encontramos por primera vez, había pasado ya 3 estados de la república hasta cuando ese martes ingrese a esa gasolinera a las 11:35 am, en cuanto ingrese pude reconocer el auto de mi ex, solo funcionaban dos bombas y era obligatorio verla, nos saludamos como si no tuviéramos un documento en el cual ya no éramos marido y mujer, cuando de pronto salió un error, la tarjeta de mi ex mujer no pasó e hizo un alboroto, la gerente de la gasolinera se presentó y fue cuando volví a ver a Jessica, tenía unos jeans desgastados, su cabello ahora estaba un poco rizado, quizás con unos 5 kilos de peso más pero bien distribuidos, unos labios color rosa que hacían juego con su blusa rosa y venia comiendo un chocolate amargo, en cuanto la vi me propuse pagar la cuenta de mi ex mujer, total eran 35 litros nada más y yo le puse 20 litros a mi auto solamente, estaba mi pasado y mi futuro en el mismo espacio, eran tan distintas pero las dos sonreían muy hermoso. Platicamos los 3 por 2 horas en una cafetería que estaba dentro de la misma gasolinera, era tan extraño que los 3 estuviéramos en el mismo lugar, pfff les pedí una foto y aceptaron tomársela siempre y cuando no la publicará, fueron tantas fotos que perdí la cuenta, era maravilloso, éramos el mejor trio que existía hasta ese momento, esa tarde fue tan hermosa que por poco me hacía perder la realidad.


Ahora tengo otro trabajo, ya tengo casi el mes acá y estoy en otra ciudad trabajando, soy quizás más feliz que antes, tiene 1 mes que no sé nada de Jessica ni de mi ex mujer, ellas se cayeron tan bien que después del encuentro de esa tarde se hicieron pareja, ahorita venia recordando esa historia gracias a que una mina que entreviste me regalo una sonrisa, fue tan bonita que al cerrar la entrevista le dije “¡Qué bonita sonrisa!”.



sábado, 5 de agosto de 2017

Una vida alterna

podría ponerme de rodillas
Rogarte que no me abandones
Aunque no eres ninguna maravilla
Me lo juego todo
Al dos de corazones…”

Quizás se pregunten ¿Cómo es enamorarse de un fantasma? Pfff no tendría ni la más mínima manera de poderles explicar, Lucia era un fantasma extraño, ya que todos podían verla como si fuese un humano, sus besos eran un poco fríos pero se sentían en verdad como si fuesen reales, lo más extraño era que yo con ella empecé a construir castillos en el aire, no suena tan descabellado porque quizás todos lo hemos hecho pero yo creo que casi nadie con un fantasma.

Lucia vivía hace cerca de 5 años, ella era una chica de una familia que no sufría más que por el pasar de los días, estaba estudiando Lic. En Administración de empresas en una universidad privada por las tardes, en la mañana se dedicaba a estar llevando a flote una empresa de artículos para oficina que era la última empresa que su padre había abierto, llegando de la Universidad sacaba a pasear a “Max” que era un perro pastor belga color negro que fungía como su guardián desde tres años atrás, Lucia corría por 10 km sobre la avenida y las calles, pretendientes nunca le faltaron pero ella quería primero concluir su carrera, jugaba “tochito” en el equipo de su universidad y tenía 5 amigas desde la infancia, en si su vida era como muy cotidiana pero con varios lujos. Un 2 de agosto ella corría por la misma ruta de siempre, cuando de pronto solo escucho un chillar de llantas y le apago la luz, Max corrió con más suerte ya que incluso fue a buscar ayuda solo se le había quebrado una patita, cuando llegaron los servicios de emergencia Lucia ya no tenía signos vitales, tuvieron que apartar a Max del cuerpo de Lucia para que los periciales pudieran llevarla, esa fue la historia que me contó Lucia y busque los indicios en internet por lo que pude confirmar la historia.

Y bueno creo que también me toca presentarme, me llamo Antonio tengo 28 años trabajo en una empresa soy responsable de “sistemas” como lo llaman ahí, me vine de provincia hace algunos años para estudiar la universidad, fue donde conocí a Carolina y bueno me quede a residir aquí, después ya que encontré un empleo rápidamente, en verdad yo antes no creía en fantasmas, me gustaba mucho escuchar a la gente del transporte hablar sobre ciertas zonas donde una mujer de blanco se aparecía, donde un gnomo se aparecía, donde un niño se aparecía y si no estaba muy lejos tomaba mi auto y viajaba pero era algo de lo que no le gustaba a Carolina porque le daba mucho miedo, incluso Carolina no era la chica de la cual yo esperaba estar toda la vida, incluso siempre nos cuidamos para no salir embarazados, ella era una chica tipo que busca la mayoría de los hombres pero con unos arranques de ira, celos, enojo, demasiado extraños, pero bueno no soy yo quien para juzgarla, la relación se fue apagando poco a poco y por fortuna conocí a Lucia, que es una fantasma lindísima, no se es en verdad extraño poder definirlo, incluso al inicio tuve que ir a sesiones con el psicólogo porque sentía que estaba enloqueciendo, digo no es muy normal estar enamorado de un fantasma, pero ya después me fui acostumbrando hasta que aprendí a convivir con ella.

Y por cuenta de Max, falleció el día que encontré a Lucia y a mi abuelo incluso fue el último día que lo vi, cuando se subió a mi auto y lo lleve a donde me dijo mi abuelo. Conocí a los papas de Lucia unos meses después de entablar una relación con Lucia, ellos me comentaron que era muy complicado poder entender dicha situación, primero porque pensaban que era un oportunista y quería sacarles algo de dinero, después porque pensaron que era una broma, hasta cuando por fin entendieron que era por que en verdad había una conexión cósmica con ellos, incluso me ayudaron bastante a poder llevar ese tipo de relación, lo único que me advirtieron cuando me brindaron su ayuda fue “en el momento que tu conozcas a una mortal, por favor habla las cosas claras con Lucia, no queremos que sufra más” fue todo lo que me dijeron. Pero Lucia era mi amor, era quien siempre me entendía, quien me buscaba cuando sabía que las cosas no iban bien, incluso era quien muchas veces me llegaba a defender.

Los días pasaban tan rápido que apenas podían sostenerse del calendario, las cosas con Lucia iban perfectas, éramos una gran pareja, quizás el mejor momento lo vivimos cuando pensábamos erróneamente que el mundo conspiraba a nuestro favor; ese día yo regrese temprano del trabajo como sucedía cada viernes y de pronto ella no estaba, destape una botella de Tinto y me senté en mi sillón favorito mientras leía “Travesuras de la niña mala” para esperar su llegada, pero pasaron las páginas y dos botellas de tinto y ella no aparecía por ningún lado, cerré los ojos mientras recordaba los momentos que pase con ella, intentando que ella de pronto apareciera y me diera un beso grande, pero no sucedía, empecé a recordar todo lo que relate anteriormente y de pronto unas lágrimas corrieron sobre mis mejillas, tenía un raro presentimiento pero no sabía que podía pasar, digo nunca había tenido una novia fantasma, de pronto mi celular empezó a sonar, el número pertenecía a la casa de los padres de Lucia, tome la llamada y me quedé helado al escuchar “lo siento, Lucia tuvo que partir, ya pudo por fin cruzar el umbral… gracias en serio la hiciste muy feliz y gracias a ti pudo continuar con su camino…” en seguida se me cayó mi celular y tarde en reaccionar, no es cosa fácil escuchar eso, en serio a nadie se lo deseo, porque no podrás tenerla ya nunca, nunca es que jamás podrá regresar, sería feliz si en algún viaje la viera o quizás si en el super me la encontrara, pero no, ni si quiera podre soñar con ella, no sé cómo pueden pensar que esa noticia se da así de pronto por vía telefónica, esto esta jodido y re jodido.

Señor: ¿Cómo cree que afrontará esta pérdida?
Antonio: no lo he pensado aún, es algo que no será nada fácil.
Señor: me podría platicar un poco sobre Lucia, ella ¿Quién era en el mundo real para usted?
Antonio: no lo sé, creo que es una persona que cree a partir de mi soledad.
Señor: Bueno señor Antonio, espero volverlo a ver pronto y no se preocupe por esos amores, ya vera que en algún momento va a regresar.
Antonio: Eso espero, muchas gracias. Buen día.


Antonio llegó acompañado de sus padres en este hospital psiquiátrico hace 3 años, se le asignó el dormitorio 2 en el pabellón A, es el que pertenece a las personas que pueden sostener una charla, viven de lo más normal pero su realidad se encuentra muy lejos de la nuestra, cada semana que paso a visitarlo me cuenta una historia distinta, quizás eso ayudo a que desde hace 2 años que su madre me envió a pagar el importe mensual, yo me haya hecho cargo de mi bolsa pagar por su estancia, aun no tengo los pañales bien puestos para decirle que sus papás fallecieron hace 4 meses, cada que salgo de acá me pregunto ¿Qué tan complicado seria vivir una vida alterna?.


viernes, 21 de julio de 2017

Mentirosa

“… ¡Mentirosa!
¡Embustera!,
Basta ya de tanto ruido
Este cuento se acabó…”

Pase por Carolina como era costumbre a su trabajo, deje el auto en un parquímetro casi a la esquina en donde siempre lo dejaba cuando salía tarde, pase por una Glaseada y una de paleta payaso que eran de las especiales del mes, espere a que pasara el señor que vende café en su triciclo y cigarros, le compre un café de olla de medio litro y 4 cigarrillos acto seguido me senté en las sillas que tienen ahí para los turistas, estaba comiéndome la dona de paleta payaso quizás iba por la mitad y el café solo con dos tragos pequeños menos, cuando paso una muchacha de unos 25 años paseando a un labrador color negro y me pregunto “¿Me puedo sentar un momento? Ando muy cansada” solo le conteste con un “adelante” sin dejar de comer, pasaron varios minutos incluso ya me había acabado esa dona y llevaba la mitad del café cuando saque un cigarrillo y por costumbre le ofrecí uno, ella lo tomo, el perro estaba sentado pero no dejaba de verme aunque no hacia ningún gesto, le encendí su cigarrillo y después encendí el mío con el mismo cerillo encendido de pronto ella me dijo “Menos mal que no somos tres (y empezó a reír) y ¿Qué haces acá? Te he visto varios días durante mucho tiempo pero a diferentes horas” reí un poco con su chiste porque recordé que un profesor de la facultad decía sobre una superstición de la primera guerra mundial acerca de encender tres cigarrillos con el mismo cerillo, después ya le conteste con la verdad “Estoy esperando a mi novia (señale el edificio donde ella trabajaba), incluso solo paso a veces cuando ella no trae auto” ella me vio y me regalo una sonrisa y seguimos fumando en silencio, yo estaba observando al perro esperando a que no se me echara, siempre le he tenido mucho miedo a los perros, me acabe el cigarrillo y saque la dona glaseada y de nueva cuenta le ofrecí “¿Gustas?” ella la tomo y solo dijo “Gracias” con una sonrisa, yo pensaba que era una broma pero no fue así empezó a comerla e incluso le dio un pedazo pequeño a su perro, yo solo la veía mientras le tomaba a mi café, se acabó la dona y se limpió los labios con la servilleta que venía ahí, dejo un poco de su labial que era color carmín, se paró y me dijo “Bueno quizás sea la última vez que nos veamos por acá” y me planto un beso en la boca que me supo exquisito, no sé si era por el café o por la dona que se había comido o por las tres cosas, estaba yo en shock cuando me dijo “Gracias, por la dona y también por el beso, le caíste bien a Max que es mi perro por eso me senté contigo… por cierto, no te preocupes va a ser lo para ti” no sabía que decir, no sabía qué hacer, solo me pare y encendí un cigarrillo más, mientras volteaba a buscarla pero no la encontré, en eso me sorprendió Carolina con un “¿A quién buscas? Yo salgo por acá” mientras señalaba la entrada del edificio, le conteste con un seco “Al de los café para comprarte uno”  me dio un pico y de inmediato dijo “sabes extraño, ¿estabas fumando? ¿Volviste a comprar de esas donas con mil de azúcar?” me le quede viendo pensando en que quizás había visto cuando la muchacha me había besado y conteste “no sabes, venden una de paleta payaso que esta riquísima” y caminamos al auto, le pregunte como había estado su día, si quería cenar, si quería ir por aquel chocolate con churros que tanto le gustaba, pero ella estaba ida solo viendo hacia la ventana “no sabes, llévame a mi casa, no tengo ánimos de nada” tome con rumbo a su casa y poco antes de llegar me dijo “Estaciónate aquí, quiero hablar contigo” hice caso y me estacione dos casas antes de la casa de sus papás, pensé que si había visto el beso, me puse un poco nervioso y ella empezó “ya lo pensé muy bien y creo que esto no tiene un futuro para ti ni para mí, no quiero que pienses que ando saliendo con otra persona, solo es que ya no me siento bien, gracias.” Se bajó del auto y se echó a correr a la entrada de la casa de sus padres, yo me baje pero no la alcance porque demore un poco en quitarme el cinturón de seguridad, llegando a su puerta solo me dijo “no quiero que me busques más, por favor” le puse un puñetazo a la pared y me subí al auto muy encabronado, “puta madre quizás si me vio besándome con esa chica, pero no, me lo hubiera dicho” encendí el auto y empecé a manejar rápido, me regrese a la esquina y pase a la tienda a comprar unos cigarros y una botella de VSOP, me valió madre y abrí la botella ahí en la calle, me recargue en mi auto y le di un trago un poco grande, sentí como pasaba por mi garganta, la tape y la metí al auto, encendí un cigarrillo después otro y otro, casi para acabarme el tercer cigarrillo, paso un auto que se me hacía conocido y se paró frente a la puerta de la casa de los padres de Carolina, se bajó un tipo y salió Carolina dándole un beso en los labios y colgándosele del cuello, esa escena me hizo encabronar, tenía ganas de ir y encararlos pero no lo hice, me subí al auto e hice rechinar las llantas, vi por el retrovisor que Carolina cuando volteo a ver se llevó una mano a la frente, tome con rumbo a mi casa y también tome la botella y le di un trago ahora un poco más grande, iba manejando por una avenida principal cerca de los 120 km/h, con un cigarrillo en la mano y en la otra la alternaba con la palanca de velocidades, el volante y la botella, cuando de pronto escuche un “oríllate, deja la botella en el posa vasos de atrás y quita los seguros” no sé porque lo hice, me orille y quite los seguros, en la puerta de atrás vi que se subía un perro negro, de pronto la voz me dijo “pasando el súper te sales por la lateral” y así lo hice iba manejando a 80 cuando el límite es 50, en cuestión de un par de minutos me estaba saliendo a la latera, de pronto me dijo “¡párate aquí!” y me estacione incrédulo porque la esquina más cercana estaba fácil a 30 metros quito los seguros y cuando se bajó abrió la puerta de atrás, vi que el perro salió y cuando volví a voltear enfrente por fin pude ver a la persona me dijo “vete con cuidado y no hagas pendejadas” cerró la puerta y de inmediato me Salí del auto pero ya no estaban, regrese al auto y me puse el cinturón de seguridad y antes de encender el auto me recargue sobre el volante, no podía creerlo, era mi abuelo tenía ya cerca de 10 años que había fallecido y el perro era el de la chava, se me salieron las lágrimas en verdad, me seque las lágrimas y encendí un cigarrillo, después encendí el auto y tome rumbo a mi casa.

Al llegar a casa metí el auto, saque la botella y me puse a pensar en lo que había pasado, le di varios tragos más hasta que me quede dormido en el sillón. Me desperté a las 7 porque escuche el timbre de mi casa, era un compañero de la oficina quería ver si le daba un ride porque su auto se lo iba a dejar a su esposa, le pedí solo 10 minutos y me metí a bañar y pase por él, me sentía extraño, le platique la historia del día anterior pero me dijo “apestabas a borracho cuando pase a tu casa, quizás fue un debraye del alcohol… ¿En serio ya no andas con Carolina?” obvie su comentario y solo contesté “por eso me puse a tomar ayer” llegamos al trabajo y el día paso como pasan los días que no pasa nada, incluso así pasaron varios días, Carolina me marcaba, me mandaba mensajes y me mandaba correos que eliminaba sin antes leerlos, en si me ponía a pensar en la muchacha, el perro y con mi abuelo, era extraño todo. Quizás había pasado cerca de tres meses de ese acontecimiento, ya había platicado un par de veces con Carolina pero le mentí diciéndole que ya estaba saliendo con otra persona, aunque no era cierto, pasaba cerca del trabajo de Carolina para ver si veía a Max o a esa muchacha pero no, incluso un día de esos era viernes y estaba lloviendo, me metí al lugar de donas y pedí una glaseada y una de la suerte que era por las festividades de San patricio en EEUU, estaba comiéndome una dona cuando de pronto me sorprendió Carolina diciendo “¿y no nos vas a presentar? ¿O te da pena decirle a tu conquista quién soy yo?” yo voltee hacia el lado derecho y estaba esta muchacha sentada junto a mi solté un irónico “Mi presente (señalando a la muchacha), Mi pasado (señalando a Carolina)”  se estrecharon las manos y Carolina solo dijo “al menos me cambiaste por alguien más bonita, aunque quien sabe si te soporte” no pude aguantarme la risa y comencé a reírme, Carolina enfadada se marchó del lugar, por su parte la muchacha me dijo “vaya sorpresa saber que soy tu presente, lo más extraño es que ni siquiera sabemos cómo nos llamamos” y empezó a reír, me dio curiosidad y le pregunte su nombre me dijo que se llamaba Lucia, yo le dije que me llamaba Antonio, después le pregunte acerca de su perro y termine preguntándole “¿y que hacia tu perro con mi abuelo?”, ella me regalo una sonrisa y solo dijo “mucho gusto, te dije que iba a ser lo mejor para ti, incluso hasta ella dijo que era más bonita que ella… Qué bueno que te acuerdas de Max pero no busques respuestas solo disfruta por cierto ¿alguna vez te has enamorado de un fantasma?” yo me le quede viendo y le dije “no, jamás me he enamorado de un fantasma”, ella me dio un beso y después me dijo “siempre existe una primera vez”…



miércoles, 19 de julio de 2017

¡Sorpresa!

“...Quiero dormirme de nuevo en tu pecho,
después que me despierten tus besos...”


Ella era Camila y estaba en ese gran complejo hotelero gracias la rifa de fin de año de la empresa, su esposo no había podido asistir por situaciones de trabajo así que decidió invitar a Paloma su mejor amiga, llegaron un sábado a las 15:05 estaban haciendo el check in y al momento que les ponían sus pulseras el recepcionista les dijo “no me hagan mucho caso pero aquel chaval no les quita la mirada de encima, desde que llegaron ha pasado cerca de 4 veces” ellas voltearon en cuanto el recepcionista termino de hablar y vieron que el chaval las miraba fijamente pero sin poner pose de galán, Camila hizo contacto directo a los ojos y de inmediato los dos se sonrieron, el chaval se paró de su lugar y empezó a caminar pero sin dejar de mirarla, el chaval estaba tan perdido en los ojos de Camila que no se dio cuenta que había una pared con la cual choco y Camila empezó a reír, el chaval fue rumbo a la zona de elevadores y Camila junto con su amiga terminaron de hacer el Check-in, y les asignaron la habitación 315, que se encontraba en el piso tercero. Una vez instaladas Paloma empezó a bromear acerca del chaval que vieron pero a decir verdad Camila no negaba nada y solo sus mejillas tomaban un color rojizo, dejaron de bromear y decidieron bajar para darse un buen chapuzón en las albercas que existían y de paso tomar unos tragos para refrescarse de una mejor manera, se quedaron en la cuarta alberca, Camila iba con un traje de baño a dos piezas, de color negro con pequeños círculos azules y detalles en rojo, por su  parte Paloma traía un traje de baño de dos piezas de color Rosa con vivos en color blanco, ambas portaban gafas oscuras y una toalla Blanca brindada por el hotel, se tumbaron en los camastros por unos 10 minutos hasta que Camila decidió nadar unos minutos en la alberca, no sabía cuántas vueltas llevaba pero cuando se iba a salir vio que Paloma estaba platicando con el chaval que no les quitaba los ojos de encima en la recepción y se veía que ambos reían de forma muy animada, Camila dijo en voz baja “¡Qué zorra!” y siguió nadando unas vueltas más para que pareciera que no se había enterado de nada, de pronto estando bajo el agua sintió que chocó con una persona, se iba a disculpar de la persona cuando escuchó un “Solo me hubieras dicho que no querías platicar conmigo y con eso bastaba, no había necesidad de que me pegarás” Camila se disculpó y el chaval aprovecho para pedir un par de tragos y de paso presentarse, se llamaba Orlando tenía 28 años y había traído a sus padres a un evento en la misma ciudad, de primera impresión Camila nunca negó su matrimonio sobretodo porque traía su argolla de matrimonio, no paso mucho solo Orlando las invito para pasar la noche en la zona de bares ellas aceptaron.

Paloma y  Camila no buscaron arreglarse mucho de igual forma Orlando, pasaron primero a un Bar en el cual era un poco más formal, se tomaron un par de tragos y caminaron a un segundo bar donde era un poco más informal, barra libre y música variada, Orlando bailo varias canciones de salsa con Camila, pero también algunas con Paloma unas de bachata, Camila tuvo un arranque de celos sin razón y empezó a beber de forma descontrolada, cuando Orlando y Paloma regresaron a la mesa la encontraron un poco devastada, salieron de inmediato para llevarla a comer algo, pasaron por unos tacos, los tres comieron como si no hubieran probado bocado en todo el día, al salir querían seguir la fiesta así que pasaron a un minisúper para comprar unas cervezas y una botella de tequila después abordaron un taxi que los llevó de nuevo al hotel.

Pasaron a la habitación de Orlando que coincidía en el piso era la 301, pusieron música y se pusieron a beber y a cantar a pulmón abierto hasta que personal del hotel fue para decirles que le bajaran un poco al ruido, ellos siguieron aunque ya con un volumen ya más moderado, Camila empezó a besarse con Orlando y Paloma les hizo tercera compañía, Orlando no podía creerlo, se iba a liar con dos mujeres que es lo que siempre había soñado, en eso el celular de Orlando empezó a sonar varias veces, se disculpó con las dos chicas y atendió, era su padre para notificarle que el hermano de Orlando de nombre Oliver iba llegando al aeropuerto y en cuestión de minutos llegaría al hotel, Orlando les comento a las chicas y ellas no dijeron nada solo que siguieran tomando, Orlando se comunicó con Oliver para pedirle que pasara por mas cervezas y un par de botellas más, que buen recibimiento a las 4 am para Oliver, Orlando bajo a recibirlo al vestíbulo y encamino de nuevo a su habitación, Oliver se quedó anonadado con Paloma, los tragos siguieron su cauce hasta las 6 am, que Orlando y Camila se fueron a una recamara mientras que Oliver y Paloma se comían a besos en la sala del cuarto de hotel.

Dieron las 11 am, los despertó el celular de Camila la llamada era de su esposo para saber cómo estaba pasándola, le pidió a Orlando que no hablara y siguió con la charla con su marido, Orlando solo observaba a aquella bella mujer como hablaba por el celular y caminaba de un lado a otro, Camila colgó la llamada y volvió a la cama con Orlando, dieron rienda suelta a las pasiones nuevamente y Orlando se quedó profundamente dormido. Alrededor de las 2 pm Oliver despertó a su hermano para ir a comer algo, los dos traían el rostro victorioso una sonrisa en el rostro como consecuencia del buen momento que habían pasado en la noche, ambos platicaron de cualquier cosa mientras comían unos mariscos en la playa, Oliver saco a flote el tema de las minas de la noche anterior con intención de quedar de nuevo con ellas para ir a pasear al malecón en la noche Orlando lo secundo y pagaron la cuenta, caminaron con rumbo a la zona de las piscinas para buscarlas, no les costó trabajo encontrarlas estaban en la alberca que tenía un pequeño bar dentro Oliver y Orlando se presentaron de nueva cuenta con las minas con unos tragos en cada mano, se pusieron a platicar dentro de la alberca e incluso jugaban luchitas en el agua con ellas en los hombros, después se hicieron unas fotos y quedaron de verse a las 9 pm.

Se estaba bañando Oliver cuando a Orlando le llegaba una llamada, tenía que presentarse en su trabajo al día siguiente, aunque negocio que fuera un día después aludiendo que estaba un poco retirado y tenía que buscar un vuelo, al salir le dio la noticia a Oliver para decirle que el sábado el pasara por sus padres y se los llevara a casa, después Orlando se bañó y fueron en busca de las chicas. Caminaron por el Malecón por 30 minutos, compraron algunos recuerdos y unos tragos para ir bebiendo mientras caminaban, se hicieron de varias fotos más e incluso hicieron castillos de arena en la playa, parecían unos adolescentes en viaje de graduación, estaban pasándola bomba, después pasaron a un karaoke, Camila pidió cantar una canción con Orlando, “nada de esto fue un error” de Cotí con Paulina Rubio y Julieta Venegas, eran todo un show los asistentes del Karaoke les aplaudieron mientras ellos se besaban al acabar la canción, el público los ovaciono tanto que les pidieron que cantaran otra canción esta vez la eligió Rolando y fue “Colgando en tus manos” de Carlos Baute con Martha Sánchez, no pudieron terminar la canción ya que se dieron un tremendo beso que el público volvió a ovacionarlos, por su parte Paloma y Oliver cantaron “Me dedique a perderte” de Alejandro Fernández con Amaia montero, la gente les aplaudió de tal forma que secundaron a Camila y Orlando besándose cuando acababa la canción, se terminaron las cervezas y casi los besos que se daban, Orlando y Camila pasaron por unas alitas y una pizza por su parte Paloma y Oliver pasaron a comprar un par de tintos y cerveza, se  quedaron de ver en el hotel en la habitación de Orlando, se dieron tantos besos Orlando y Camila que no se pueden cuantificar, iban jugueteando con sus manos en el taxi parecían dos enamorados.

Al llegar al hotel interrumpieron a Paloma y Oliver que estaban besándose en la sala, comieron de todo e hicieron una pequeña guerra de comida, en definitiva nadie hubiera esperado que se llevaran tan bien, después se pusieron a bailar y posteriormente se pusieron a cantar rancheras, parecía que el tiempo no pasaba en esa habitación, de pronto Orlando estaba haciéndole el amor a Camila, se la estaban pasando bomba terminaron abrazados en la cama y platicando en voz baja, Orlando le comentaba que tenía que irse porque le habían hablado de su trabajo, Camila puso cara de tristeza, pero no podía hacer nada solo era un polvo de ocasión, se echaron un round más antes de quedarse profundamente dormidos. Orlando se despertó cercano al medio día y le dio un beso en la frente, Camila le dio un beso grande y con voz baja le dijo “no te vayas” Orlando solo sonrió, tomo su móvil y empezó a buscar boletos para salir ese mismo día, encontró un vuelo a las 10 pm y lo compró, después le mando un mensaje a su hermano para notificarle que a las 8pm tendría que llevarlo al aeropuerto, mientras iba a salir a comer con Camila, se metieron a duchar juntos y seguían pareciendo que estaban en su luna de miel, salieron a caminar por la playa y aprovechaban cada momento para comerse a besos y hacerse de algunas fotos, la miel la iban derramando en cada paso que daban, incluso llegaron a un pequeño peñasco y se tomaron tantas fotos como olas que chocaban con ellos, se metieron a nadar juntos, pareciera que no se querían separar ni un minuto, pasadas las 4 pm le marco su hermano para invitarlos a comer en un restaurante en el malecón, parecía buena idea y fueron a cambiarse para encontrarse con ellos. Mientras comían y bebían no dejaban de mirarse y jugar con sus manos pfff parecía una historia que nadie quisiera un final, después fueron a ver el atardecer y hacerse de más fotos, los cuatro eran perfectos para ese momento, después regresaron al hotel para que Orlando ordenara su equipaje y partir, dejo dicho en el hotel que su hermano se quedaba los días restantes y que hicieran el cargo a su tarjeta de crédito, camino al hotel Orlando y Camila sabían que ya no existía un futuro, sabían que la fiesta se había acabado, sobre todo cuando lo estaban despidiendo en el aeropuerto, Camila le dio un beso tan grande que pareciera que todo se resumía en ese gran beso seguido de un “Nunca te voy a olvidar” después Orlando paso a la zona de espera para abordar su avión y aquellos tres se marcharon al hotel de nueva cuenta. Mientras Orlando esperaba se puso a ver la infinidad de fotos que se habían tomado, se puso a recordar esos bellos momentos que había disfrutado y sin la esperanza de volver a ver a Camila ya que ella tenía a su esposo y una vida por delante, un par de lágrimas rodaron por sus mejillas y se apresuró a quitárselas de encima, que extraña era la vida.

Orlando se presentó al otro día sin contratiempos a su trabajo, le dieron la buena noticia que se mudaban de oficinas por eso fue que le pidieron que regresará con urgencia aun sabiendo que estaba en sus días de vacaciones, Orlando estaba perdido, de vez en cuando le manda un mensaje a su hermano para que le enviara alguna foto de Camila y este obediente lo hacía, pasaron los días y Orlando seguía extrañando a Camila y bueno también ella lo extrañaba, no se habían intercambiado números ni correos ni Facebook nada, incluso Orlando la busco por redes sociales pero no daba con ella era casi imposible encontrarla solo teniendo el nombre. Los días pasaron y la seguía recordando, su hermano le marco para decirle que el lunes a las 6pm lo veía en una cafetería para entregarle su auto; llego el lunes Orlando iba saliendo del trabajo y paso a la cafetería, pidió una mesa en el área de fumadores y le mando mensaje a su hermano, estaba escribiendo sobre Camila cuando de pronto una mina le tapo los ojos con las manos y le dijo “Adivina ¿Quién soy?” aunque la voz no era de Camila él dijo sin dudarlo y con una sonrisa en el rostro “¡Camila!” solo se escucharon risas y le destaparon los ojos, era su hermano y Paloma que estaban riéndose a carcajadas algo que no le hizo gracia a Orlando, pidieron unos capuchinos y se fumaron varios cigarros platicando acerca de esos momentos que pasaron juntos, las horas pasaron y sonó el teléfono de Oliver, se paró de la mesa y empezó a hablar, después pidió la cuenta y salieron del café, Oliver guio a su hermano rumbo a su auto y le dio las llaves, se despidieron ambos Orlando les pidió que lo acompañaran a su casa para seguir platicando y tomarse una cerveza, Paloma y Oliver aceptaron y se subieron al auto de enfrente que era el de Paloma y Orlando se subió a su auto y emprendieron rumbo a su casa que estaba a 10 minutos del lugar, al llegar a su casa Oliver le dijo a Orlando “se te olvidaron unas cosas en el hotel y están en tu cajuela… también papá te mando unos botes de pintura, bájalos para que no te vayan a manchar la cajuela”  Orlando se apresuró pensando en lo peor que no estaban bien cerradas, al abrir su cajuela solo se escuchó un “¡Sorpresa!” era Camila que venía en la cajuela del carro, la cara de Orlando fue un poema y le dio tantos besos que se le olvido bajarla de la cajuela…


Bueno estimados lectores, no se anunció con bombo y platillo pero este blog recién cumplió un año hace varios días (7 de Julio), agradezco a cada uno de ustedes por seguir leyendo estos debrayes (34 bueno con este 35), gracias por cada uno de sus comentarios (aunque se perdieron varios por el cambio de plantilla) y sus retroalimentaciones, no me resta otra cosa que decirles, ¡Gracias!...



lunes, 26 de junio de 2017

A cumplir la promesa

“Yo no entiendo como aman los humanos,
Por eso estoy ahora aquí contigo, por tu duda,
Por todo lo que no sabes ni averiguas,
Por todo lo que das sin saber siquiera que tuviste”


Me sentía bien relativamente en esta nueva vida, tenía recién 2 semanas que había llegado aquí y por medio de mi jefe del trabajo pude rentar esta casa que si bien no es grande al menos si me queda muy grande a comparación del depa donde vivía en la ciudad, la casa tiene 2 baños completos y un medio baño, una cocina tan grande que no sé cómo voy a llenarla, un refri con dos puertas, un comedor para 8 personas, un horno de microondas, una cafetera de capsula como las que anuncian en el televisor, un librero con al menos cien libros, un sistema de audio de 6 bocinas, dos salas de 3 piezas, cuatro dormitorios  junto con un corredor en el nivel de arriba y hasta arriba un cuarto con un desayunador para cuatro personas, un refri pequeño, a fuera de ese cuarto estaban dos hamacas un librero con al menos el doble de libros que el anterior, un costal de box con dos pares de guantes y un espacio tan grande como la casa, un cuarto de lavado y un patio delantero que funge como estacionamiento para 3 vehículos,  por una módica cantidad, en si los dueños vivían en EEUU y por eso buscaban a alguien de confianza para que les cuidara la casa, era realmente extraño ya que por la distancia de mi trabajo me hacia 15 minutos en la bicicleta y 5 minutos en el auto, en esta segunda semana fue cuando recibí la llamada del dueño de la casa que se escuchaba alguien no tan grande quizás como de la edad de mi padre, diciendo que mientras cuidara todo lo que hay dentro de la casa podría utilizar todo, me pidió que no rentara el patio para guardar autos o algo, el gas lo pidiera a la empresa que tiene la publicidad en el refrigerador, que no hiciera fiestas donde los vecinos se quejaran (esto no lo entendía ya que la casa habitada más cercana estaba a unos 20 metros) que guardara toda la correspondencia que llegará y por último que firmara el contrato de renta por 364 días y que se lo diera a Ricardo que era mi jefe en el trabajo, se despidió diciendo que fuera guardando lo de la renta en un cajoncillo que estaba oculto atrás del librero.

Hice todo lo que me pidió en cuanto colgué la llamada tome de mi maleta el equivalente al año de renta en efectivo y lo deje donde me pidió, hice esto porque me dieron tres meses por adelantado de mi departamento que renté a unos amigos en la ciudad, era una ganga en el empleo me dieron un ascenso y más dinero, iba a gastar muchísimo menos gasolina bueno en si iba a gastar menos en todo, me sentía feliz y a la vez con un vacío como de tristeza, en si llegando del trabajo me dedique a aprender a tocar la guitarra que mi hermano me regalo viendo unos tutoriales que también me los había regalado, leer algunos libros en si empecé leyendo “memoria de mis putas tristes” y “ extraño peregrinos: doce cuentos” “el amor en tiempos de cólera” de Gabriel García Márquez, el servicio de internet era nefasto pero era el mejor servicio en esa localidad, me puse a arreglar algunos desperfectos que había en la casa tanto de fontanería como de cancelería y de la instalación eléctrica, los sábados por la mañana jugaba futbol con el equipo de la empresa y en si era todo el día porque los campos estaban a dos horas de donde residía, los domingos me invitaron a jugar en una liga local que estaba a media hora en la bicicleta, me vida se resumía en eso, cada 15 días iba a la ciudad más cercana después de jugar  con la empresa a comprar la despensa de la quincena y de vez en cuando me quedaba de ver con algunos compañeros del trabajo para hacer una carne asada y ver el futbol en la casa que rentaba.

Era martes yo tenía ya cerca de 6 meses viviendo en esta casa, me sentía bien ya casi no tenía ese sentimiento de vacío emocional, no tenía novia pero si algunas compañeras del trabajo con las que compartía más que un trago, cuando de pronto escuche como si aventaran algo a la casa sonaba como cuando el cartero llevaba la correspondencia y no tenía la costumbre de tocar, yo estaba leyendo, termine de leer el último párrafo y Salí a ver quién era, abrí la puerta pero no se veía nadie en ninguna de las direcciones, cuando cerré la puerta vi que cayó un sobre blanco, lo tomé pero no tenía destinatario, solo tenía remitente junto con la dirección, era una tal “Patricia Martínez” y la dirección que era en la ciudad donde yo jugaba en el equipo de la empresa, lo iba a dejar en donde dejaba la correspondencia del dueño pero algo me hizo abrirla, lo hice con mucho cuidado de no romper, por fortuna tenía poco que habían cerrado el sobre y eso me ayudó demasiado, al abrirlo me sorprendí un poco al ver mi nombre y mis apellidos solo con las iniciales, en si era un carta que al parecer si iba dirigida a mí, en la cual a grandes rasgos decía que quería que nos conociéramos porque en otra vida fuimos algo, la verdad me cague de risa cuando la leí pero después pensé que no sería mala idea, respondí la carta y agregue mi correo electrónico comentando que era una forma más rápida de hacer llegar la carta, me empecé a imaginar qué tipo de persona era la que las escribía en definitiva la letra era de mujer bueno eso quería creer, pensaba si era como de mi edad o quizás era más grande por eso de utilizar cartas, o quizás era una chavita que tenía un proyecto y quería que fuera su conejillo de indias, quizás era una chava que siempre estaba sola en las gradas de donde jugábamos o quizás era la vecina nalgoncita que me la encontraba seguido cuando pasaban a recoger la basura, me quede dormido intentando descifrar eso.

Al otro día saliendo del trabajo fui a la oficina de correos y me lleve las dos cartas, al señor que me atendió le pregunte si ellos llevaron esa carta, y por la ausencia de sellos postales me dijo que no, que lo más seguro es que alguien la dejaba en mi casa, le pregunte si conocía a esa persona y me comento que no y eso que él era de esa ciudad, incluso esa casa era una casa abandonada si no mal recordaba, me hizo dudar un poco pero envié la carta, pasaron los días y no me llegaba ninguna carta, siempre al salir rumbo a mi trabajo me fijaba si no estaba algo esperándome y nada, cuando llegaba de trabajar también lo hacía pero nada, mientras leía “Delirio” de Laura Restrepo, fue cuando escuche caer una carta, me apresure a salir pero cuando me incorpore del sillón me tropecé con la mesita donde dejaba mis cigarrillos y mi café, así que tarde un poco en incorporarme y cuando llegue a la puerta no había nadie nuevamente, la calle estaba vacía, no habían indicios de gente, caí en cuenta que había pasado una semana de cuando llego la primera carta, estaba igual, solo estaba el remitente, igual decía “Patricia Martínez” y la misma dirección, en si la carta era una respuesta a la mía, pero agregaba que no fuera curioso que ya iba a existir un tiempo para conocernos, me platicaba en si como había estado en los días pasados, incluso creía que no iba a responderle la carta, me propuso un juego que era leer un libro recomendado y yo recomendarle un libro para leer, también empezar a escribir en otra hoja un acontecimiento de esa semana pero a forma de cuento, al finalizar me dejo la primera recomendación “El cordón de Plata” de Lobsang Rampa. La verdad me pareció buena la idea, así que le hice una descripción del partido del sábado anterior donde había anotado dos goles de tiro de castigo y me emocionaba porque ahí era portero, el libro que le recomendé fue “La tregua” de Mario Benedetti y al otro día al salir del trabajo lleve la carta a la oficina de correos, el señor no me pregunto nada ni yo tampoco, después la semana paso muy normal en el trabajo, no hubo ningún contratiempo ni nada relevante.

El día que preveía que iba a llegar la carta me puse a lavar el patio para que cuando llegara a dejar la carta pudiera dejar rastro, pero más o menos a la misma hora que habían llegado las anteriores cartas (cercano a las 19 horas) no llegaba yo me estaba desesperando pasaron 15 minutos y decidí ponerme a preparar la cena, cuando apague la licuadora escuche como si cayera algo, me iba a echar a correr pero recordé que iba a ver la huella de los zapatos, le baje el fuego a la estufa y vi que estaba el sobre pero envuelto en una bolsa de plástico de un supermercado, abrí la puerta y no había huella de nada,  incluso se veía todo mojado, me intrigo un poco y me metí nuevamente, cuando me serví mi cena abrí la bolsa y vi que tenía un post it, que decía “nos vemos el sábado a las 11:30 am, en la cafetería que está en la esquina de Lázaro Cárdenas y Miguel de la Madrid se llama Xanath… por cierto me dejaste sin bolsas donde llevo mis zapatos bajitos al trabajo para no mojarme los zapatos y también para que no se mojara la carta, por favor no lo vuelvas hacer” me dio un poco de gracia y también de incertidumbre, quizás por fin iba a conocer a esa tal Patricia, lo primero que decía la carta era que le había gustado el libro y se quedaba con dos cosas del mismo uno era “la teoría de la felicidad, de la mamá de Laura Avellaneda” y una cita del lunes 24 de Febrero “ …Pero no era la felicidad, era sólo una tregua. Ahora estoy otra vez metido en mi destino. Y es más oscuro que antes, mucho más.” Y en el suceso a forma de cuento hablaba de un problema como en un banco, no sabía yo si ella era la gerente o era la cliente, voy admitir que me reí y me hubiera reído si yo hubiera visto ese problema en la sucursal del banco, después me hacia la recomendación de “el Camino de la vida” Lobsang Rampa, le respondí la carta, empezando con que me daba gusto conocerla y que eso no iba a cambiar el estarnos mandando cartas, en si me estaba gustando dicha situación, después le compartí mi punto de vista del Cordón de plata, y en la vivencia le comenté de como ayude a una persona que se le había ponchado una llanta cuando venía de regreso al trabajo, la recomendación que le hice fue “Travesuras de la niña mala” de Mario Vargas Llosa, después la envíe al otro día como era costumbre.

El Sábado en el partido me sentía extraño, estaba yo jugando pero mi mente estaba a fuera, esperando en esa cafetería a que yo llegara y por fin juntar mi mente y mi cuerpo, empatamos a cero en ese partido y no quise pegarle en ningún tiro libre, al salir pase a las duchas del deportivo e intente ir lo más casual que podía, era mi primera cita en mucho tiempo, al llegar vi la cafetería vacía, al parecer tenían pocos minutos de haber abierto, en la música de fondo logre reconocer “Historia de un amor” de Big Band Jazz, le pedí al mesero el café que tenían artesanal y unas galletas de avena que se me antojaron, quedaba, 15 minutos para que llegará, el café estaba delicioso y las galletas un poco desabridas pero el café lo compenso, cuando me acababa la última galleta vi que llego una mina de unos 25 años, nariz respingada, ojos un poco rasgados, tez morena clara, cabello alaciado color negro y las puntas moradas, vestía unos jeans que dejaban adivinar que tenía un par de piernas bastante bien torneadas y unas nalgas acorde a esas piernas, una blusa color rosa que dejaban adivinar un par de tetas pequeñas pero hacían valido el equilibrio que existía con esas nalgas, se me quedo viendo cuando la vi, me regalo una sonrisa y se volteo de inmediato, quizás fue por el café o por el agua abundante que tome después del partido que me paré a orinar, en el baño después de orinar me puse frente al espejo y empecé un pequeño dialogo que pensaba decirle, después mande todo al carajo y salí con la idea de hablarle, pero cuando la vi, ella estaba con una chica más o menos de su edad, entonces descartaba por completo que era ella, espere por tres tazas más de café, una orden churros con canela y azúcar, un especie de sándwich pero en vez de pan de caja era una concha de vainilla, sabía muy rica en verdad, al momento de pagar el mesero me pregunto si yo era el que estaba esperando a Patricia, le comente que sí y él solo dijo “La cuenta ya está pagada incluso también la propina, se disculpa Patricia por no haber estado con usted”  le pregunte como era esa tal Patricia, me decía que no podía decirme nada, eran ordenes, obviamente lo mande al carajo e hice las cuentas de acuerdo al menú, deje el importe con el 10% de propina, al salir vi que la cafetería era muy concurrida por personas jóvenes, les pasaba yo creo unos 3 años al promedio de todos ellos, les marque a mis compañeros y ya estaban en casa de mi jefe preparando la carne asada porque jugaba la selección en media hora, pase por unas cervezas y unos tequilas, quería ponerme borracho, al llegar mi jefe me vio un poco extrañado y me dijo “no quiero que te pongas borracho, después del partido va a llegar mi familia y no quiero que te vean borracho, recuerda eres mi mano derecha” quería mandarlo al carajo pero ya tendría tiempo en mi casa para ponerme borracho y no quería tener problemas con él, gano la selección 3 a 1 y después llego su familia con la cual convivimos, su hija llevaba a una amiga que era la chica de la cafetería la que me había regalado la sonrisa, al ver mi jefe que estaba platicando con la amiga de su hija me pidió que no quería que anduviera de ojo alegre con esa chica, seguimos con la carne asada y me despedí aludiendo que tenía que jugar al otro día y me fui a mi casa.

Al llegar metí el auto y saque una botella de tequila de la cajuela, me sorprendió ver un sobre blanco, era de Patricia solamente se disculpaba y me “regañaba” por no permitir que pagara mi cuenta, era todo, venía un beso de color rosa y tenía un aroma la carta que reconocí era Chanel No 5, al segundo caballito me quede dormido con el sistema de audio sonando, me desperté a las 2 de la mañana más o menos por el sonido del timbre, al salir era un vecino diciendo que le bajara a mi música, me disculpe diciendo que me había quedado dormido que no se iba a volver a repetir, cerré la puerta, apague el sonido y me dormí en la sala. Los días pasaban y las cartas seguían llegando, eran tantos libros que leí por recomendación de Patricia, lo más extraño me di cuenta después del segundo mes que los libros que me recomendaba estaban ordenados en el librero, era extraño sentía como si Patricia fuera mi novia, como si viviéramos 40 años antes y la comunicación era por cartas, en verdad si la quería sin haberla visto.

Faltaban tres días para cumplir un año en ese lugar cuando mi jefe me sorprendió en la oficina y me dijo que lo acompañara a un bar, nos veíamos en media hora ahí, pensé que me iban a correr sinceramente también me sorprendí porque eran las 9:45 de la mañana, pero cuando llegue él estaba ya con un coñac en la mano y a su lado derecho estaba servido otro, me invito a sentar y empezó “Sabes, me acaban de dar un ascenso y esta vez no podrás ir conmigo, te vas a quedar en mi lugar, te encargo a mi familia, te pediré por favor que les ayudes en lo que puedas y que te des una vuelta cada dos días saliendo de aquí, si te llegan a pedir que te quedes a dormir por favor no les hagas el desaire ya tienes una habitación en la casa, de donde rentas el señor te marcará entre hoy y mañana para decirte si te va a seguir rentando o no, vamos aperturar oficinas en Costa Rica y estaré allá, aún no saben cuánto tiempo, solo hay tres restricciones, no te acuestes con Laura (su esposa), lleva bien esta sucursal que hicimos que fuera de las más importantes y la última los Domingos ni se te ocurra faltar a comer, acabando tu partido te vas a comer con mi familia” yo solo asentí aunque la verdad era muy extraño, tenía ya 6 años trabajando con él y cada que lo movían de sucursal me llevaba, con su familia era una gran relación pero para estar supliendo al padre de familia quizás no estaba preparado y lo de no acostarme con Laura quizás no era complicado porque ella siempre me había tratado como a un hijo, nos acabamos el trago y pago la cuenta, me pidió las llaves de mi auto y se las dio al cantinero diciéndole que lo llevara a la casa de su familia después me pidió que lo llevara al aeropuerto en ese momento, quedaba a 4 horas de ahí, en todo el camino él iba viendo hacia la ventana como si se tratara del fin del mundo, no decía nada, cuando bajaba la ventanilla se ponía a fumar y yo aprovechaba para también fumarme un cigarrillo, al llegar al aeropuerto solo llevaba dos maletas grandes y una de viaje pequeña, llegamos apenas para poder documentar sus maletas, lo hizo y después me dio un abrazo fuerte, no sabía qué hacer, me volvió a repetir lo que me dijo en el bar y me pidió que pasará hoy mismo a la sucursal para que firmara mi nuevo contrato y después pasará a su casa para dejar su auto y cambiarlo por el mío y así lo hice, le devolví el abrazo y le desee mucha suerte, de inmediato salí rumbo a la oficina.


Cuando llegue ya casi cuando todos se iban, cuando entre todos me estrechaban la mano, ya todos se habían enterado de los movimientos de la empresa, firme mi nuevo contrato y salí rumbo a la casa de mi jefe para cambiar de auto, cuando llegue parecía que se había muerto alguien pero no me decían nada, me pidieron que me quedará a cenar con ellos, no podía negarme y me ofrecí ayudar a hacer la cena pero dijeron que ya habían pedido tacos, llegaban en breve, cenamos y todo estuvo bien entre comillas y me retiré pasando las 9 de la noche, al llegar a casa en cuanto metí el auto, recibí la llamada del dueño de la casa, sin dejarme hablar me decía que ya no iba a rentarme la casa, que iba a llegar una persona y que no colgará la llamada, en eso tocaron el timbre y salí abrir, era la amiga de la hija de mi jefe, diciendo que venía por lo de la casa, en cuanto la vi recuerdo que se me olvido que hasta estaba en una llamada, la invite a pasar y que se sentara, le serví un café y el señor del otro lado de la línea me dijo “sigue las instrucciones que te de ella, gracias por todo” y colgó la llamada, la chica me entrego una carta donde decía que le diera 115 mil pesos, que los tomará de donde había guardado yo el dinero, fui a sacar el dinero y cuando lo estaba contando por tercera ocasión la chica se acercó y me dijo “¿De dónde conoces a Joaquín? (el señor que me rentaba)” le respondí con la verdad que Ricardo fue quien me ayudo a rentar esa casa, le di el dinero en la mano y le dije “115 mil pesos, cuéntalos”  ella tomó el dinero y lo guardo de inmediato en su maletín que traía, después saco un folder con muchas hojas y me dijo “Felicidades, ya es el dueño de la casa” me dio un abrazo y estrechamos las manos, seguí leyendo la carta y decía eso que el “contrato” que había firmado era para hacer el trámite de cambio de propietario, la otra situación era que le marcará a la familia de Ricardo para darles la noticia, les marque y ellos dijeron que llegaban en unos minutos, después la carta decía que me quedara con Patricia, sonó mi celular y conteste, era Joaquín que me felicitaba por la nueva adquisición, de inmediato le pregunte que como iba a saber quién era Patricia porque no la conocía aun, el me respondió “la vas a conocer hoy, te va a dar un beso enfrente del librero” y colgó la llamada, me quede como pendejo sin poder reaccionar cuando vi que la chica se acercó al librero y empezó a husmear, me pregunto por un libro que no tenía pasta ni lomo, cuando me acerque a ella, me dio un beso que me hizo recordar muchas cosas, me hizo olvidarme de mi nombre, me hizo sentir cuando anote mi primer gol, cuando pare mi primer penal, cuando levante la primera copa, cuando recibí mi título profesional, cuando me dieron mi primer ascenso, me hizo recordar mi primer beso que le di a una niña que iba en el mismo kínder que yo, solo que ella iba en el A y yo en el B, tercer grado Miércoles 11:00 am, me gustaba y le regale un chocolate, ella me sonrió y me dio un beso en la boca, nos hicimos “novios” e hicimos la promesa de no separarnos un viernes antes de que nuestros papás pasaras por nosotros, pero esa vez fue la última vez que la vi, la maestra de su grupo me dijo que se había mudado a Estados Unidos (veía porque tenía un odio irracional a un país que no conocía), la recordaba casi siempre cuando besaba a una chica y hacía referencia entre mí que los besos más ricos eran los de ella, Patricia me saco de mi transe cuando me dijo “a cumplir la promesa ¿vale?” asentí mientras le daba otro beso…


martes, 13 de junio de 2017

3,664 días

“… ¡ay! Corazón que te vas
Para nunca volver,
No me digas adiós,
No te despidas de mí,
Si no quieres saber
De la ausencia del dolor...”

Estaba más que jodido ese día en el trabajo, eran apenas las 11 am y yo ya quería mandar todo el carajo hasta cuando recibí una llamada de casa, era la señora de limpieza diciendo que me había llegado una notificación que tenía una carta en correos postales, le agradecí la llamada y seguí quejándome, se me hacía raro ya que las facturas llegaban vía correo electrónico, me dejo con cierta incertidumbre, así que a la hora de la comida salí rumbo a correos postales para quitarme esa duda, al llegar el tiempo fue eterno como es costumbre y eso que ya no tienen tanto trabajo, cuando por fin me dieron la carta, traía el nombre de una persona que no conocía pero la letra se me hacía conocida, de pronto sin abrirla me salí y tome rumbo a casa, quería recordar el nombre de la persona que venía de remitente, pero no logre recordar, llegue a casa y destape una cerveza que aún quedaba en el refri y abrí la carta, cuando empecé a leer “Querido Kru…” escupí la cerveza que tenía en la boca, por fin la recordé cuando leí esas palabras y me dio el aroma de su perfume “¡Puta madre!” se me salió una lagrima al recordarla, en fin la carta decía que iba a ir al pueblo donde nos conocimos, ah y también se disculpaba por utilizar otro nombre de remitente. Por la demora del sistema de correos y porque nunca estaba en casa tenía 12 días que ella había enviado la carta y el Sábado es cuando ella llegaba al pueblo, encendí un cigarrillo y empecé a recordar.

Estaba en la universidad estudiando contaduría cuando mi mejor amigo me dijo que se iba a casar a fin de año en el pueblo de su novia y que le gustaría que yo fuera padrino de anillos, obvio no pude negarme y partimos 5 días antes de la boda, el camino era largo no existían las autopistas que existen hoy en día y la carretera federal estaba super jodida, llevábamos una camioneta con muchas cosas para la boda, paso por mí a las 4 de la madrugada porque nos esperaban 10 horas de camino, en Atlacomulco pasamos a tomar un café y a comer una barbacoa que no se si fue por el hambre que tenía pero era deliciosa, después paramos en Morelia a un pollo a la naranja y de ahí paramos en Uruapan porque la camioneta se estaba calentando, duramos ahí una hora en lo que enfriaba la camioneta, llegamos al pueblo donde iba hacer la fiesta, se llamaba Parácuaro y hacía un calor terrible, me sentía un poco sofocado, dejamos la camioneta en casa de los que iban a ser sus suegros, solo tomamos nuestras maletas y las llaves de una casa que le prestaron como a 4 calles de ahí, después me propuso ir a nadar un rato y fuimos a un pequeño estanque donde nacía el agua y la gente ahí nadaba, el agua era realmente fría, después nos fuimos a cambiar y bajamos a la plaza a tomar unas cervezas, ahí llegaron amigos de él para seguir tomando y uno de ellos nos propuso ir a cazar unas iguanas al otro día para festejar sus últimos días de soltero de mi amigo. Nos pararon a las 9 am y en una camioneta pasaron por nosotros, traían rifles .22 y morrales donde traían “tancitaro” que es un destilado de caña, cazamos varias iguanas y las hicieron en un pequeño lago como a las 4pm estábamos comiendo caldo de iguana con camarón y bagre, los cartones iban desfilando muy rápido y ya estábamos conectando la borrachera que empezamos en el cerro cazando las iguanas, me sorprendía porque había algo de gente en ese lago varias camionetas con música a un volumen muy alto, nos marchamos como a las 20:30 horas, nos fuimos a bañar y bajamos de nuevo a la plaza, ahí se acercaron otro amigos de él que venían con unas chavas como de nuestra edad más o menos, ahí fue cuando me presentaron a Karina, una chava de estatura un poco más alta de la media, los jeans le marcaban unas nalgas que hacían proporción a sus tetas, su cara era hermosa, bueno no me fie mucho en ese momento por mi estado de embriaguez, platique con ella bastante tiempo hasta cuando los que estaban ahí dijeron que ya era hora de marcharse, hicimos la promesa de vernos hasta el día de la boda, yo me quede enamorado de esa chava, mi amigo me hizo burla como es costumbre y más porque mi sonrisa de enamorado no hacia juego con mi cara de malo.

Los siguientes días pasaron muy lento a pesar de que concluimos con todos los preparativos de la boda y por fin llegó el domingo, la casa que le habían prestado era un caos con su familia, todos corriendo de un lado para otro y yo solo ayudando en lo que se podía, dijeron que a las 6 estuviéramos en la iglesia y como reloj ingles estuvimos 15 minutos antes de la hora, mi amigo estaba con su mamá y su papá, yo a unos metros de ellos comiendo una paleta de changunga para mitigar el terrible calor que hacía y más nosotros con traje, pasadas las 6 se escuchó una banda tocando y mucha bulla, en la esquina norte de la plaza venia la novia de mi amigo con la banda tocando y gente detrás de ellos, nunca había visto algo así pero bueno la misa paso sin muchos contratiempos y saliendo después de las fotos a fuera de la iglesia partimos a una como bodega que servía como salón improvisado, había muchísima gente y después del vals con la gente y la víbora de la mar, fue cuando vi a Karina de nuevo, casi no la reconocía, en verdad era muy hermosa y eso que traía bastante maquillaje, camine hacia ella solo recuerdo después de saludarnos me dijo “bueno, hueles más rico que la vez que nos conocimos”  yo bastante nervioso solo le dije “es un Bvlgari” y ella empezó a reír, después me enseñó a bailar y nos dimos el primer beso en medio del corrido de “Laurita Garza”, recuerdo bien, la tenía agarrada de “cartoncito de cervezas” bailando y para platicar nos acercábamos demasiado casi mejilla con mejilla, cuando de pronto no sé porque se me ocurrió, cerré los ojos y le di un beso en la boca, lo bueno fue que me correspondió el beso, yo perdí toda noción de tiempo y espacio en ese beso, cuando reaccione solo escuchaba “de la bolsa de su abrigo saco una escuadra cortita, con ella le dio seis tiros luego se mató Laurita” bailamos un par de canciones y cuando termino la canción “Mi ranchito” paso una niña para decirle que ya se iban a ir, le insistí un poco pero no se quedó, me dijo que vivía en un rancho como a media hora de ahí pero que quizás pronto nos volveríamos a ver, yo me quede con esa ilusión y con el último beso que me dio en medio de esa multitud que bailaba, después la vi caminar mientras volteaba hacia atrás y se me quedaba viendo mientras me sonreía.

Acabo la fiesta ya al amanecer y me pidió mi amigo si podía llevar a su esposa y a él a Morelia porque iban a salir para Acapulco, me fui en el auto de su papá a la casa donde nos prestaron y saque su maleta, después llegue a la casa donde habíamos dejado la camioneta y pedí la maleta de ella, pase por ellos a la bodega y tomamos rumbo a Morelia, de ahí los deje en el aeropuerto y me pidió que si podía llevarme la camioneta de regreso al distrito federal, no pude negarme, me apure un poco porque su familia salía al siguiente día e iban a necesitar el auto, al llegar de nuevo al pueblo almorcé “ el recalentado” y me dormí, desperté por ahí de las 20 horas, me bañe y baje un rato a la plaza con la esperanza de ver nuevamente a Karina, pero no fue así, me encontré a sus amigos y estuve tomando con ellos hasta pasadas las 4 am, regrese a la casa y me dormí. No sé si su familia me intento despertar o no, pero cuando desperté por el calor que hacía me encontré una nota de su familia que ya se habían retirado y que no me habían podido despertar, eran las 9 y media de la mañana cuando me bañe y fui a comprar un poco de cloro y fabuloso para hacer el aseo de la casa, me pare en unos tacos de birria y estaba desayunando cuando vi que paso Karina, me apure el taco que me estaba comiendo y pague la cuenta, ni siquiera me espere a que me dieran el cambio, la espere a fuera de la tienda donde se había metido, al salir fue un poema su cara, se puso roja como un tomate, yo solo le sonreí, ella hizo lo propio y le invite de desayunar pero ella dijo que con una paleta era suficiente, pasamos a comprar una paleta de hielo mientras platicábamos en la plaza del pueblo, de vez en cuando ella me robaba algunos besos, al escuchar las campanadas que decían que ya eran las 10 am, ella se paró y dijo que ya era hora de irse, le dije que se quedara un rato más, ya que me iba al siguiente día, esta vez me hizo caso pero me pidió que la acompañara a entregar unas cosas en su camioneta, era una Chevrolet pickup americana de batea larga color rojo con negro ya muy desgastada modelo como 88 más o menos, avanzamos varias calles hasta que empezaron los sembradíos y ahí me pidió que la esperara, saque un cigarrillo y me puse a esperarla, me fume dos en total, después cuando vi que la camioneta venia hacia acá saque unos trident de fresa y los empecé a mascar, ella llego y estaciono la camioneta, empezamos a darnos besos como si el día se fuese acabar, empezamos con caricias traviesas hasta que de pronto un claxon sonó de forma insistente, era el dueño de la parcela que no podía pasar porque la camioneta obstruía la entrada, ya también era hora de despedirnos y ella de la camioneta saco un sobre improvisado y me dijo “no lo abras hasta que llegues a tu casa” asentí, yo solo saque una foto mía que tenía en la cartera y le escribí mi sentir atrás de una nota de compra, nos dimos el último beso y ella se subió a la camioneta de pronto desapareció, yo camine hasta la casa hice el aseo, pase a la casa de los suegros de mi amigo y les pedí la camioneta, diciéndoles que a la mañana siguiente me iba, me dijeron que dejara las llaves enterradas en una maceta y así lo hice al otro día.

Después de 12 horas de camino aunque solo me pare a desayunar pero después  me perdí en la carretera llegue a casa de mi amigo y deje la camioneta, baje mi maleta y me fui en el metro a casa de mis papás, al llegar a casa abrí mi maleta y vi el sobre, traía su perfume (que después me confeso que era el de una prima de ella) y una carta diciendo que era imposible pero que se había enamorado, no había teléfono en su comunidad y si quería estar en contacto con ella le mandara una carta a la dirección que venía ahí y el número de teléfono de la casa, le hice una carta que quizás fue la mejor de mi historia y los datos que me pedía, mande la carta y así paso un poco más de un año, la vi dos veces que vino al distrito federal y una vez que fui al pueblo solo a verla, de ahí desfilaban cartas cada 10 días diciendo cuanto nos queríamos, en alguna mandábamos alguna foto con dedicatoria atrás y la promesa de vernos pronto pero un día dijo que tenía algo muy importante que decirme, le respondí la carta pero no tuve respuesta y de esa carta pasaron 3,664 días hasta hoy que leí su carta, en eso el teléfono sonó y cuando conteste era mi amigo que se escuchaba sospechoso, me invitaba al otro día pasar por mi después del trabajo. Al otro día solo fui al trabajo a entregar unos reportes y para recordarles que mis vacaciones empezaban, le marque a mi amigo y paso a mi casa cerca de las 14 horas, ahí me dijo que iba a ir por su esposa al pueblo porque se había quedado unos días allá después de la cuarentena, lo felicite porque ya era papá y llegamos en 7 horas al pueblo.


Después de saludar a su familia y felicitar a su esposa, me pidió que fuera a comprar unas cervezas a un deposito a unas 3 calles de ahí, después me dijo “no te vayas a tardar” yo agarre los envases y tome el auto de él y en la esquina antes de llegar al depósito la vi a ella, era Karina, estaba con unos kilos más pero se veía mucho mejor, no sabía que hacer así que me baje del auto y la saludé, al ver como sonreía me di cuenta que si me había reconocido, le dije que iba por unas cervezas y elle me dijo que me invitaba a cenar a Apatzingán y a que probara unas micheladas, nos dimos tantos besos en 30 km de distancia que me importaba una mierda las cervezas y la cena hasta que llegamos al local de micheladas, ahí recordé y le marque a mi amigo diciéndole que me iba a demorar un poco porque había agarrado la borrachera y él como que intuía algo porque ni se inmuto, tomamos varias micheladas pero no más que de los besos que nos dimos, ahí se calentó la situación y fuimos a un motel de los que están sobre la carretera, ahí saciamos nuestros bajos instintos como si fuéramos quinceañeros, nadie hubiera creído que teníamos poco más de 10 años sin saber uno del otro, nos dijimos cuanto nos habíamos echado de menos y cuanto nos queríamos, después de una noche barbará como de luna de miel, fuimos a desayunar unas chavindecas y ahí empecé a platicarle todo lo que había pasado en esos 10 años sin saber de ella, hasta que le pregunte porque nunca más me contesto la última carta, se le pusieron los ojos llorosos y de su bolsa saco una foto de nosotros bailando en la boda de mi amigo, tenía una dedicatoria atrás pero no me dejo leerla, después me dijo “Cuando leí tu carta, ya no quise decirte que me iba a ir a Estados Unidos, para que no me esperaras e hicieras tú vida, no quería ser yo quien había huido” pero creo que no dio resultado, me explico que la habían deportado hace un mes y que fue cuando llego a casa de sus papás y releyó las cartas que se animó a enviarme una carta a ver qué pasaba, después reacciono y fue con su prima (que era la esposa de mi amigo) que recién había tenido a su chaval y le contó toda la historia, ella le dijo que haría lo posible para que yo fuera en cuanto antes, pedí un par de chavindecas familiares para llevar y pague la cuenta, tomamos camino de regreso y me pidió que me parara un poco antes de llegar al pueblo conecto su celular al auto y puso la canción de “Laurita Garza” mientras se reía, después me dijo “ya te mande las fotos que tomé ayer cuando estábamos en el motel” después me tomo de la mano y me dio un beso tan grande que el horizonte se veía pequeño…


jueves, 8 de junio de 2017

perdóname, yo también me enamoré

“Hoy mis mentiras veo caer
Que no es verdad que te olvidé
Cómo te atreves a volver”

Me encontraba manejando el tránsito vehicular estaba desastroso como cualquier viernes de quincena en esta ciudad, el termómetro marcaba los 32 grados, eran las 16:45 cuando estaba cantando a pulmón abierto “el borracho y la rancherita” cuando del auto que iba a un lado una mina me dijo “Venga, la canción esta para unas cervezas ¿no?”, yo sentí bastante pena pero total quizás no iba a volver a ver a esa mina, le conteste que se antojaba y más por el calor tan desastroso y que en la siguiente salida había un bar que es muy conocido, ella solo me sonrió y se me metió entre tránsito, empezó a prender su direccional para salir del arroyo vehicular, yo la seguí, pensé que tal la mina iba para algún otro lado, salió en la siguiente salida y yo la seguía atrás de ella, de pronto a 500 metros se metió a la calle, la seguí y se paró enfrente del bar, yo estaba nervioso preguntándome ¿Qué tal y está esperando a otra persona?, dude un poco y cuando intente reaccionar el valet ya me estaba pidiendo las llaves del auto, no me quedó de otra, cuando baje ella estaba aún lado de mi auto, me dio un abrazo como si nos conociéramos, le respondí casi con la misma efusión y después pasamos al bar, pedimos una mesa en el área de fumadores y una cubeta con 6 cervezas, 3 claras y 3 obscuras, fue cuando ella rompió el silencio:

Mina: Perdón, me llamó Andrea pero me dicen Andy
Yo: ¿Qué tal Andy? Yo me llamó Oliver… ¿hace mucho calor no?

Y bueno en ese momento las cervezas fueron desfilando tanto que se convirtió en total en un 18, dos ordenes de cebollitas cambray preparadas, una cajetilla de cigarros, tres ordenes de chicharrones que ella le llamaba “duritos” y una plática tan extraña como Andrea, yo no quise dar muchos datos de mi pero ella se aferraba en profundizar, tuve que  decirle solo una parte de mí, tenía un par de locales que rentaba y estaba por abrir una empresa de limpieza, ella era de Sinaloa pero había llegado hace 6 años a la ciudad para estudiar Contaduría incluso ya iba en el último semestre, vivía con una roomie y estaba trabajando en un despacho de contadores aunque también estaba liberando sus horas de servicio en el gobierno, esa tarde no pasó nada más que intentar conocernos, andaba un poco borracha ya,  lo que hice fue darle un cambio más al valet para que manejara el auto de Andrea y llevarla a su depa que estaba a 2 km del lugar, después al valet yo lo dejaría en el mismo bar, al llegar al edificio metimos el auto donde vivía y nos despedimos de un beso tierno y un poco largo, nos intercambiamos números telefónicos, pase a dejar al valet y me dirigí a mi casa, había algo que me llamaba la atención en Andrea pero no sabía que era, hice el rastreo en redes sociales y en el buscador, la historia concordaba, me sorprendió un poco ver unas imágenes en su Facebook donde ella estaba en Mazatlán y yo aparecía en el fondo de la imagen, fue en el carnaval anterior, después encendí un cigarrillo y me puse a leer “Los hijos de Sánchez” de Oscar Lewis hasta que me quede dormido en el sillón, a las 6 am me despertó mi celular que no paraba de sonar, era Andrea por eso conteste, en si ella no recordaba como había llegado a casa y quería saber, le explique la historia y ella solo disculpaba, quedamos de vernos esa misma noche en un café cercano a su casa.

Llegue a la hora acordada y ella no llegaba, pase al café y le mandaba un mensaje mientras pedía mesa de fumadores y una tizana de frutos rojos, no sé bien que tiempo paso yo estaba escribiendo cuando me sorprendió parada  junto a mi mientras decía “¿y que tanto escribes que no te habías dado cuenta que ya había llegado?” recuerdo bien sonaba “Como te atreves a volver” de Morat cuando ella me dijo eso, me pare a saludarla mientras le decía que tenía un blog y era una entrada nada más, Andrea insistió en leer el escrito, se lo pase, se quedó un impresionada por la historia pero solo dijo “me pasas el nombre de tu blog, me gustaría leerte” se lo apunte en una servilleta “Escritosdelalocura.blogspot.com” ella tomo la servilleta mientras pedía un Capuchino descafeinado con azúcar mascabada, yo pedí un café expreso cortado, y seguimos platicando, me contaba de una película que había visto en Netflix llamada “Nuestros amantes”, por fortuna yo también la había visto y pudimos discutir un poco, después nos adentramos en los libros, me lleve unas cuantas recomendaciones y ella también, ella insistía en que antes ya me había visto pero no recordaba donde, le comente que quizás en la misma ciudad ya que donde nos habíamos visto era mi camino de diario o en provincia y empezamos hablar de los viajes, ella dijo que quizás en Guadalajara o en carnaval de Mazatlán, después me pare al sanitario y cuando llegue me dijo “ya te agregue a Facebook” mientras me sonreía, después al pedir la segunda taza nos fundimos en un beso muy rico, sabia ahora que tenía los besos que yo necesitaba, el mesero nos interrumpió diciendo que ya era la hora de cerrar, pague la cuenta y al intentar acompañarla a su auto nos fundimos en un beso cachondo y largo en la puerta del café, la arrastre hasta mi auto y dentro empezamos a toquetearnos, nos dábamos tantos besos que perdí la cuenta, estábamos ya en ropa interior cuando ella me dijo “perdón perdón, no sé qué está pasando, ¿puedes llevarme a mi depa?” insistí un poco pero ella me decía que no, nos vestimos dentro del auto en medio de besos y la lleve a su depa, nos dimos varios besos más y quedamos de vernos a la semana siguiente, ya que yo tenía que salir de viaje, nos dimos un beso largo y nos dijimos un hasta pronto.

Me había tocado ir a Mazatlán, mi socio al parecer se había dado cuenta de los encuentros de Andrea porque subió unas fotos al Facebook donde estábamos los dos en el bar y en el café, me regaño por haber bajado la guardia, había intentado investigar a Andrea y al parecer no había encontrado mucha información después me dijo “ten cuidado cabron, recuerda que en este negocio no podemos estarnos exponiendo, yo sé que no has descuidado tu función pero no te vayas a meter en problemas, allá estas solo para no llamar la atención” yo lo quería como a un padre, desde que mataron a mi papá él se encargó de enseñarme el negocio y a pesar de que estuve al pendiente pude concluir la carrera de Administración de empresas en una escuela privada en la ciudad de México y también una master en habilidades directivas, mis funciones eran prácticamente lavar una parte de dinero del cartel, ya lo había hecho antes en Guadalajara hasta que me enamore de Jessica y me movieron a la ciudad de México porque ya me traían los pasos cortitos, le pedí permiso para poder entablar una relación con Andrea sin descuidar el negocio y también sin llamar la atención, me dio luz verde y después de una semana regrese a la ciudad de México en un auto pequeño que no rebasaba los 130,00 pesos, con varios millones dentro del auto y planes para comprar un par de bodegas en la central de abastos y aperturar la empresa de limpieza, aparte estaba feliz porque traía la luz verde para poder estar con Andrea.

Llegando le pedí Andrea que tuviéramos una relación formal, ella acepto y esa noche la pasamos bomba en un motel del sur de la ciudad, fue algo muy hermoso al despertar verla a un lado de mí, ver como dormía me enternecía, en verdad fueron 3 días en el motel a pesar de que parecíamos conejos también salíamos a conocer museos y a Six flags, la última noche fuimos a un concierto de “paté de fuá” que era su banda preferida, la pase a dejar a su depa y al otro día me marco llorando diciendo que en despacho la habían corrido por haberse ausentado 3 días consecutivos sin avisar, le propuse que trabajara en la empresa de limpieza como contadora y ella acepto, después de ese día pasamos un romance de 2 años y medio, conocimos varios estados, pisamos Cancún 3 veces y tomamos la ruta maya dos veces, fuimos a varios conciertos, las cosas marchaban tan bien que incluso ella no se daba cuenta en verdad a lo que me dedicaba, por su cumpleaños fuimos al nevado de Toluca nos tomamos tantas fotos en ese lugar que hasta jugamos como niños deslizándonos por las faldas del volcán sobre la nieve, en verdad yo estaba muy enamorado.

Recuerdo bien la última noche que pase con ella fuimos a un bar después del trabajo y después pasamos a su departamento a ella se le había perdido su celular, me quede a dormir en su depa después de una gran noche maravillosa, cercano a las 4 am, mi celular no dejaba de sonar, conteste por la cuarta llamada, era mi socio que me decía “¿Dónde estás cabron? ¿Estás bien?” conteste las preguntas en el orden y después me quedé impactado por lo que escuche “entró el gobierno a tu casa y la están volteando... tienes que matar Andrea” recuerdo bien que le pedí que me repitiera la última frase cerca de 4 o 5 veces, hasta que me dijo “Andrea pertenece no sé qué chingados de investigación, yo creo que la cago y se enamoró pero ya te puso el dedo, tienes que matarla o te van a chingar, pélate en chinga” me metí al baño y me eche agua en la cara, me vi al espejo tantas veces, antes ya había matado gente pero en verdad estaba enamorado de ella, empecé a recordar desde el día que nos conocimos y empecé atar cabos sobre lo que me había dicho mi socio, al salir saque mi prieto beretta que siempre me acompañaba y me puse a un lado de Andrea, no podía matarla estando dormida, le di un beso y ella despertó, al verme con la pistola en la mano no se sorprendió demasiado y me dijo “¿Qué tienes? ¿Qué pasa?”  quería decirle que era una hija de la chingada, que me vio la cara de pendejo todo el tiempo y la traición solo se paga con la muerte, pero no sé qué chingados pasó, solo le dije “me acaba de hablar un vecino que se están metiendo a robar a mi casa, ahorita vuelvo”  le di un beso y me fui, tome carretera con rumbo a Morelia, me quedé ahí un par de noches en un hotel  de 3 estrellas cerca del centro, no tenía ya contacto con nadie, mi socio no me contestaba las llamadas y Andrea no me había marcado, la última noche una calle antes de llegar al hotel vi que estaba sitiado, estaban sacando mi auto del garaje, no lo pensé dos veces y me di media vuelta, tome un taxi y le pedí que me dejará en la salida a “Chandio”, ahí me puse a pedir Ride, no tenía un destino así que la primera camioneta que se paró me dijo que iba hacia Uruapan, había retenes por todos lados y al llegar a Uruapan pedí Ride de nuevo, una camioneta de 3 y media me levanto diciendo que iba con rumbo de Apatzingán le dije que yo iba a un pueblo antes, se fue por toda la libre “porque había un desmadre con el gobierno sobre la autopista” recordé tantos tiempos que pasábamos con mi padre por esa carretera que se me salieron unas lágrimas, el chofer al verme recordando me pregunto si estaba todo bien, por fin no mentí le platique que iba a visitar la tumba de mi padre, yo creo que le toque el corazón y me iba a dejar en Parácuaro que era el destino que yo llevaba, se metía entre brechas por el desmadre que había en la carretera federal, al llegar a “Los bancos” la camioneta se calentó y le agradecí por todo, me quedaban mil pesos en la bolsa así que saque 500 y se los di, después empecé a bajar entre parcelas, llegue al pueblo cuando estaba amaneciendo, me senté a desayunar una birria en el centro, después camine hacia el panteón compré un seis de cerveza y unos cigarros de los rojos, me brinque la barda del panteón y me puse a tomar en la tumba de mi padre, estaba en la quinta cerveza y en el octavo cigarrillo cuando escuche un “Policía federal, no te muevas” le di la última bocanada a mi cigarro cuando sentí que me tlaquearon y caí de bruces comiendo un poco de tierra de panteón.


La última vez que vi Andrea no me dio mucho gusto, ella estaba testificando en mi contra cuando me iban a dictar sentencia, no me veía a los ojos, me evitaba la mirada, cuando me dictaron sentencia ella se acercó a mí con lágrimas en los ojos y me dijo “perdóname, yo también me enamoré…” yo le respondí, No me arrepiento de no haberte matado…