miércoles, 1 de noviembre de 2017

Tenía años de no verte

“…tú reías y en tu risa,
Yo me veía caer….”

No pude evitar sonreír cuando escuche “¡que afortunada soy!, tenía años de no verte” no voy a mentir que sonreí y di vuelta para ver a la mina en cuestión, pero al ver me di cuenta que no tenía ni puta idea de quien seria, mantuve mi sonrisa y confiado solo dije “ya vez, la vida da sorpresas ¿no?” ella me dio un abrazo tan cálido que yo hice lo propio, no recordaba su nombre y para ser sincero no sabía quién era, así que para no ser descortés la invite por un helado, ella acepto y caminamos platicando de cualquier pendejada, como el ¿qué has hecho?, y ese tipo de preguntas que regularmente se hacen cuando no se tiene ni la más mínima idea de quién es la persona que tienes enfrente, íbamos pasando a un lado de una peña de trova y de inmediato me dijo “¿y si en vez del helado, mejor entramos por una cerveza? me encanta la trova” no pude negarme al escuchar de fondo como un tipo intentaba emular la voz del Buen Joaquín Sabina recitando “Nos sobran los Motivos”, tomamos una mesa de las que están en la terraza por eso de fumar mientras platicábamos, no tuve la cortesía de preguntarle pero al parecer fue buena idea, ella pidió una Minerva y yo una Cucapa, ella saco unos cigarrillos, apresuradamente saque el encendedor y encendí su cigarrillo, olía como a dulce, no sé, me quedé extrañado y quizás lo notó porque de inmediato salió de su boca un “¿Gustas?” al tiempo que respondí “¿me permites las tres?” puso su mano invitándome del cigarrillo, en cuanto le di la primera jalada sentí un sabor extraño como a esas aguas que son transparentes pero tienen sabores, le da la segunda y de inmediato se lo pase, “gracias, pero prefiero los rojos” saque mi cajetilla y encendí mi cigarrillo, platicábamos de cualquier cosa, hasta que llegaron con las cervezas, chocamos las botellas y al unísono dijimos “¡salud!” sentí el sabor de la Cucapa, tenía tiempo que no probaba una, creo que desde la última vez que me abandono aquella mina de cabello rizado, volví en si para preguntarle “perdón pero, ¿de dónde nos conocemos?”  ella empezó a reír en forma de burla, y después le dio una calada a su cigarro para proseguir dandole un trago a su cerveza y dijo, “sabes, hace tiempo yo trabajaba en el piso cuarto, no se quizás unos 5 años atrás, nunca te había visto y ese día estabas fumando a fuera del edificio te iba a pedir un cigarrillo para empezar una plática, te confieso que lo bueno fue que no alcance a pedírtelo porque no sabía fumar, me faltaban escasos dos metros para llegar a donde estabas, cuando una chavita de cabello rizado se te colgó del cuello mientras te daba un beso muy largo; te voy a confesar, hasta a mí se me antojo el beso, me quedé parada solo viéndolos, hasta cuando una señora chocó conmigo y me hizo salir de ese trance, era complicado en verdad. A las 9 am me pegaba a la ventana porque sabía que pasarías, aunque siempre me quedabas mal, pasabas 5 minutos y a veces hasta veinte minutos después de las nueve, cambie hasta mi hora de salir a comer para ver si algún día nos encontrábamos en el elevador del edificio pero no fue así, al parecer tu bajabas a diferentes horas, así pasaron no se quizás 4 o 5 meses, tu no sabías que yo existía, pero para mí tú eras esa esperanza, ese rayito de Sol que iluminaba mis mañanas” la interrumpí mientras le daba un trago a su cerveza “y ¿Por qué nunca me hablaste? Te soy sincero eres muy bonita y si mi hubieras hablado quizás hasta hubiese pensado que era una broma “ ella empezó a reír nuevamente, en su risa yo me perdía,  era hermosa sin duda alguna, le encendí otro cigarrillo mientras ella aplastaba el filtro “pero calma, no he terminado de contar, hubo un día estaba cayendo un aguacero de esos que se ven solo en las películas, tu ibas con tu traje mojándote, no se quizás estuviste como 15 minutos esperando a aquella chavita de cabello rizado, pero nadie llegaba, de pronto intentaste desafiar las leyes naturales e intentaste encender un cigarrillo, algo que no sucedió la lluvia era torrencial por eso no  pudiste encender tu cigarrillo, baje corriendo por las escaleras y te seguí bajo la lluvia, entraste a esta peña hecho una sopa y te sentaste en cuarta mesa de la entrada yo me senté en la tercera, aun se podía fumar dentro de los lugares y tu empezaste a fumar, pediste una negra modelo mientras un tipo tocaba canciones de Fernando Delgadillo, Silvio Rodríguez y una canción que no conocía pero dice algo asi como “acepto gustoso tu oferta, solo con una condición, que no se acabe esta noche y que no me enamore yo”, tú estabas sentado con tu celular viendo unas fotos y empezaste a llorar, no gritabas ni nada pero se notaba que de tus ojos salían unas lágrimas y seguias tomando hasta que te emborrachabas y tomabas un taxi, y esa fue la rutina que tuviste los siguientes 4  jueves, después me mandaron a la sucursal de Villahermosa y ya no volví a verte.”  Me quedé hecho un pendejo al escuchar su relato, les soy muy sincero nunca me había sentido tan importante, no sabía que decirle a esta mina que dicho sea de paso no sabía ni su nombre, solo atine a darle un trago largo a mi cerveza que casi me la acabé, ella me dio un beso sabor a dulce por los cigarrillos que fumaba, se paró de la mesa y me dijo “nos vemos mañana aquí al cuarto para las 7”, le robé un beso más y asentí, ese día me tomé 3 cervezas más en la peña y me retiré a mi casa, se me olvido por completo regresar a la oficina.


Fui al siguiente día saliendo del trabajo estuve desde las 18:15 hasta las 20 horas y ella nunca apareció, me fumé casi una cajetilla y me tomé 4 cervezas, quizás recordando también aquella mina de cabello rizado por la cual ese día que contaba me había embriagado, también me sentía más pendejo aun sabiendo que una mina tan hermosa me había seguido los pasos desde hace muchos años y nunca me había dado cuenta de que ella existía, rebusque en mis recuerdos y en las cenizas del cenicero pero no pude encontrarla. Al otro día repetí la misma rutina y al otro día y al otro día, fue en total un mes, ya conocía incluso a los chicos que se subían a tocar canciones de trova, también me puse a recordar a mi hermano cuando en una ocasión se subió en una peña en provincia a echarse un Palomazo, no sé qué me dio en ese jueves que le pedí la Guitarra a Francisco que había tomado un descanso entre las canciones, en la peña había quizás 20 personas, pedí una disculpa y platique esta historia, después empecé tocando una canción de Ismael Serrano, “Vine del norte” recordando la canción que la mina no conocía, después seguí contando la continuación de la historia que me hubiera gustado que sucediera con esa mina y toque una más de Ismael Serrano “Recuerdo” me sorprendió un poco que algunas personas la estaban cantando al acabar la canción agradecí al público diciendo que si alguien la llega a ver, le dijera que la voy a seguir esperando en la cuarta mesa de la terraza puntualmente los jueves al cuarto para las siete…


martes, 24 de octubre de 2017

6 años para mi, es demasiado

"...y así es como buscó conectarme, amor,
con lo que no se ve
con esa dimensión que no sabe,
de tiempo ni espacio..."


Y si, al parecer era ella, aquella mina que con solo verla mi rígido rostro se movía para esbozar una tímida sonrisa, era imposible que me pudiera equivocar, iba caminando justo en la dirección donde ella estaba fumándose un cigarrillo, no podía dejar de verla, tropecé sin querer con un señor que vendía flores, me reincorpore y compré un Alcatraz, no supe cuánto costaba ni me espere a que me diera el cambio seguí caminando dirección a ella pero me iba agazapando entre la gente para que no me viera, pero total ella no cambiaba su mirada al frente y seguía fumando su cigarrillo, cada que me acercaba ponía mi cara más de pendejo, era increíblemente hermosa justo como la vi la última vez, con una blusa color negro y unos jeans color azul, quería acercarme y no, quería abrazarle y decirle cosas al oído, quería decirle lo mucho que la he echado de menos, justo cuando iba detrás de ella se me ocurrió lo que a cualquiera se le hubiera ocurrido, darle una nalgada y hacerse menso, ella empezó a buscar pero era tanta la gente que no podía visualizar quien había sido, yo estaba escondido entre la multitud riéndome, ella estaba con su cara de enojada, pase de nueva cuenta y le di otra nalgada, cuando volteo me propino tremenda cachetada y después empezó a reír, la gente se nos quedaba viendo como si fuésemos dos locos en medio de la ciudad y bueno no estaban errados, quería probar sus labios, quería abrazarla quería hacerle tantas cosas, primero le di el alcatraz ella esbozo una linda sonrisa y me vio con esos ojos que tenía tanto tiempo que quería que me miraran, dio un tímido gracias y después me regalo un beso en la boca, no sé qué estaba sucediendo en ese momento pero el piso empezó a moverse, escuchaba gritos y de pronto ya no sentía sus labios, abrí los ojos y no estaba ella, la gente seguía su curso de forma rutinaria, yo no traía ningún alcatraz en la mano más bien era un cigarrillo y lo que estaba besando era una farola de las del centro, voltee hacia ambos lados viendo si alguien se estaba burlando de mi pero no vi a nadie, seguí mi camino con una sonrisa en los labios y abrazando cada farola que se me ponía en frente, la seguí pensando en ese día, incluso llegue a casa y me empecé a reír de mi comportamiento pero bueno todo era por ella.

Pasaron no se quizás 2 Abriles más después del último día que la vi, cuando me pareció verla en una localidad pequeña, yo iba con una nieve de guayaba cuando pensé que la había visto a una esquina de distancia, camine de forma rápida pero ella hacia lo mismo, justo cuando yo doblaba en la esquina vi que ella hacia lo mismo en la siguiente esquina, pensaba que ella me había visto y no quería que nos encontráramos, y la seguí por un par de calles más, no sé porque no doble a la derecha como ella lo había hecho, corrí por una calle y después doble a la derecha y trote, en ese cruce de esquinas de Luis Felipe Rivera y Melchor Ocampo, estábamos de frente y pude comprobar que no era ella, tenía un gran parecido pero no estaba condenado a no verla, solo le dije “disculpa, ¿sabes dónde queda el museo Felipe Rivera?” ella asintió y me dijo a cuantos pasos estaba y concluyo con “sabes, pensé que me venias siguiendo” solo sonreí y le comente que estaba un poco confundido de donde estaba el museo, entré al museo solo para recordar que estaba jodido, que ella no era quien pensaba, quizás fue un error pensar que iba a encontrarla donde sabía que no estaría, pero al menos ese día sin querer entre al casa Museo Lic. Felipe Rivera el descubridor de la estrella Nova Persei.

Ya había perdido la cuenta sobre cuantos Abriles habían pasado sin verla, incluso había perdido todo lo que tenía que ver con ella, mis cuentas de correo, el par de fotografías donde aparecíamos juntos, mi número de celular, mi camisa de la suerte, pero había recuperado algo con todas esas pérdidas, dignidad le llaman muchos, ese día por motivos de trabajo me encontraba en una playa del pacifico, era un buen pretexto para tomar unos días y asistir al congreso de 9-3 pm, después toda la tarde libre en hotel todo incluido, todo iba bien, el congreso era interesante y empezaba a coquetear con una expositora, era la cuarta vez que nos veíamos en congresos distintos, teníamos ya demasiada confianza incluso habíamos compartido cama un par de ocasiones, esperaba que este congreso fuera igual y así pintaban los primeros dos días, en el tercero hubo algo que me saco de mí, estaba tomando en la alberca del hotel con la expositora y un pequeño grupo de compañeros cuando sentí una mirada, empecé con mi paranoia, hasta que me topé con unos lentes de sol que me sonrieron, no podía creer, era ella, no sabía qué hacer, me quede pensando que quizás me estaba equivocando como la ocasión anterior, estaba tan fuera de mí que me hizo reaccionar la expositora dándome un beso riquísimo, olvide por un momento que ella se encontraba en la zona de la alberca, esa noche no podía dejar de pensar en ella y eso que la pase bomba con la expositora, cerca de las 3 am tuve que salir por hielos, en mi piso no había así que tuve que bajar un par de pisos, estaba esperando el elevador cuando de pronto escuche “6 años pfff se dicen fácil pero es complicado todo lo que le quieres decir a una persona después de 6 años sin verle, y más complicado aun cuando te das cuenta que la otra persona ya tiene con quien poder estar, shhh no es necesario que digas nada” me quede helado solté la pequeña hielera y me gire para verla, tenía ganas de morderle los labios, de llenarla de besos y de decirle cuanto me ha hecho falta en la vida, pero no, esta vez solo agarre la hielera y respondí “el tiempo es inevitable, 6 años para mi es demasiado, sobre todo cuando a la persona que quieres ver la sueñas día con día, la vez en rostros que no son el de ella… pero tienes razón 6 años bastaron para poderle decir a esa persona que sigo igual de solo que antes solo que ahora ya no caeré en su juego. Buenas noches” ella se quedó con los ojos abiertos como platos y espero a que me fuera por las escaleras, pensé que me iba arrojar uno de los tantos hielos que estaban en el piso pero no, afortunadamente no, solo se me quedo viendo, no voy a decir mentiras, llegue al cuarto y me serví un whisky en las rocas mientras recordaba los tiempos que viví con ella hasta que me quede dormido en la silla, lo bueno de ese congreso es que pude decirle que su pendejo de acabo y ella ahora solo era un recuerdo, un excelente recuerdo.

Los días pasaban y cada vez la recordaba menos, en el metro no llegue a confundirla más que con dos o tres personas, en el trabajo funcionaba mejor ya que no pensaba en ella, todo iba bien o quizás de maravilla si no fuera porque no se quizás habían pasado cerca de 9 meses de no saber nada de ella, ni en sueños ni en alucinaciones mi celular sonó en la madrugada, con los ojos aun cerrados y mi brazo luchando por encontrarlo cuando por fin lo encontré y tome la llamada, “¿Bueno?” a lo que solo escuché “no creas que va a ser muy fácil librarte de mí, no podrás hacerlo, ¡entiéndelo!, tu y yo nos pertenecemos” seguía con los ojos aun cerrados y respondí “ok, solo déjame dormir ¿va?” y colgué la llamada, era extraño, realmente extraño empecé a escuchar a un bebé llorando y eran casi las 2 am, era imposible ya que no tenía vecinos en las casas aledañas, fui a la azotea con la esperanza de que fuera algún gato pero no, fui a la calle para ver que era pero el sonido no era audible, regrese a mi cama y el sonido había cesado, me volví a dormir y me volvió a despertar el llanto de un bebé, ese día no fui a trabajar, dormía cerca de 30 minutos y me despertaba por el llanto del bebé, bueno mejor dicho a partir de ese día no me presenté a trabajar, no podía dormir más de 60 minutos, el celular no lo atendía, el teléfono de la casa tampoco, los que llegaban a tocar tampoco les decía nada, estaba volviéndome loco, mejor dicho a partir de esa llamada me volví loco.

Llevo ya dos años en este hospital, al menos ya puedo dormir 4 horas diarias, los médicos dicen que voy evolucionando y que pronto podré integrarme a la vida normal, hay ocasiones que ella viene a visitarme pero no la dejan pasar, solo me sonríe y me regala un beso por detrás de la reja, aunque yo no quiero verla es imposible porque empiezo a escuchar el lloriqueo de un bebé donde ella esta…


domingo, 8 de octubre de 2017

Una oportunidad mas para ser feliz

“…si buscas alguien que te trate mal
Cuenta conmigo,
Yo nunca tuve una mujer fatal
Ni tu a un amigo…”

Creo que había sido una gran elección el dejar aquel trabajo donde ya no me sentía a gusto, ganaba bien pero ya no tenía retos ni un aprendizaje continuo, no tenía tiempo ni si quiera de poder echar una copa con mis amigos de la infancia y mucho menos de poder formalizar una familia, que digo familia ni si quiera una pareja. Me encontraba recordando aquella mina de melena rizada con una sonrisa maravillosa cuando el mesero me saco de si “entonces, ¿va a querer otra cerveza?” quería decir que no pero de mi boca salió un “si por favor, también una orden de papitas cambray” e intenté seguir recordándola pero de pronto empecé a recordar los malos ratos que habíamos pasado, como la vez que me dijo que ya no me quería, estuve a punto de que una lagrima rodara por mi mejilla pero afortunadamente el mesero llego con la orden y preguntó “¿Todo bien señor?” le pedí que se sentará, le platique de ella, de los momentos que pasamos juntos, de las peleas que tuvimos y de los momentos cómicos que pasamos, al final le pregunté “tú ¿la volverías a buscar?” no lo pensó ni un segundo y solo dijo “si, pero solo para saber cómo esta, las cosas no vuelven a ser iguales nunca.” Le agradecí el comentario y me quedé pensando si era necesario saber cómo estaba ella, la orden de papitas cambray y la cerveza se acabaron, pedí la cuenta y deje un poco más de propina, me dio una palmada el mesero mientras me decía “no se atormente con el pasado señor, deje el pasado en el pasado” solo asentí con la cabeza y me marche. Llegue a casa y me puse a leer aquellas cartas que nos habíamos escrito, esas cartas que aún tenían el aroma de su perfume, tenían las manchas de tinta por la pluma que le había regalado y tenía una miles de ilusiones en el escrito, quizás cuando lo leí hace tiempo no había leído entre líneas, pero no puedo decir que fue su culpa, de viva voz me había comentado ya tal situación, iba como por la quinta carta cuando mi celular sonó, no quería contestar pero era un amigo y quizás me haría bien hablar con alguien, tome la llamada y mi amigo me decía que estaba a fuera de mi casa, guarde como pude las cartas, me vi al espejo y me quedé en pausa, tenía tanto tiempo que no veía frente al espejo, pero recordé que mi amigo esperaba.

Todo fue normal había pasado por mí para ir apostar al hipódromo como cuando recibimos nuestro primer sueldo, logramos dobletear lo que traíamos y quedamos con la promesa de ir a comer un día de tantos, cuando venía de regreso mi padre me habló y me comento si podía ir a darle una vuelta a la casa porque los vecinos le habían dicho que iban a tocar muy seguido de forma muy insistente, afortunadamente siempre cargo con una copia de la llave en mi llavero, quizás era la segunda vez en 2 años que la utilizaba que mis papás se habían ido de ahí, la casa seguía igual que como la recordaba, subí al que era mi cuarto y pareciera que el tiempo no había pasado por ahí, abrí el cajón de recuerdos que tenía debajo de aquellas revistas de política y narcotráfico ahí abrí un pequeño baúl con una fotografía de Ximena aquella que había sido mi novia cuando éramos unos chavales quizás tendríamos en ese momento los 18 años, la mitad de la edad que tengo hoy en día, ella era muy bonita, recuerdo que hasta mi madre me decía “aprovecha hijo, quizás sea la novia más bonita que tendrás” no pude evitar sonreír cuando recordé esas palabras de mi madre y más porque tenía razón, con ella veíamos las estrellas y la luna en nuestros momentos románticos, siempre en octubre era cuando mejor se veía, nos escapábamos en el auto de papá al mirador, donde la luz de la ciudad no opaca el brillo de las estrellas y mucho menos de la luna, empecé a leer la última carta que recibí después de su partida donde decía que la había vuelto a enamorar cuando en la carta anterior le dije La mejor luna de octubre, no la vi, quizás porque en tus ojos se reflejaban y en Guadalajara estaban...” suspire mientras re leía, también no evite el sonreír esa niña en verdad me había enamorado bastante, pero un día sus papás se divorciaron y se fue a EEUU, estuvo 2 semanas en Guadalajara antes de partir y nos mandamos un par de cartas solamente, decía que tenía algo muy urgente por decirme pero jamás llego esa carta, guarde todo en su lugar y me dedique a dormir un rato.

Me desperté cerca de las 10 am porque estaban tocando el timbre y la puerta de manera muy insistente, estaba rogando que no fuera algo religioso, me asome por la ventana y vi que era una chica de unos 16-17 años, le comente que me esperara, me cambie y baje abrirle:

Yo: ¿Quién?
Muchacha: perdón, ¿se encontrará el señor Ricardo?
Yo: ¿Quién la busca?
Muchacha: Fernanda, tengo una carta para él.

Abrí con un poco de precaución, me quedé hecho un pendejo cuando la vi, no podía creerlo se parecía a Ximena, pensaba que mi mente me estaba jugando una mala pasada  que era una broma por estar recordándola la noche anterior, estaba en mi asombro cuando Fernanda me comentó “Toma Ricardo, tengo esta carta para ti”.  La invite a pasar al patio ahí hay unas banquitas de metal y pasto, se sentó y le ofrecí un poco de agua o refresco pero no quiso nada, me senté frente a ella y abrí la carta con mucha precaución, justo cuando termine de abrir la carta Fernanda me dijo un poco nerviosa “es muy guapo, con razón” me sorprendí un poco y agradecí su comentario le iba a preguntar acerca porque comento que con razón, cuando vi la letra, no podía creerlo creo que sonreí porque era ella, estaba seguro que era la letra de Ximena, empecé a leer y comentaba que me había echado de menos por 17 años, que lo importante que me tenía que decir era que después de la última vez que tuvimos relaciones procreamos a Fernanda pero no pudo localizarme más ya que sus padres se lo pidieron, Nació Fernanda en los Ángeles y regresaron hace 1 año cuando tuvo un accidente, me estuvieron buscando por casi 1 año pero no tenían noticias de mí, en ese momento noté que de mis ojos rodaban algunas lágrimas y busque la mirada de Fernanda, “¿Es verdad?” ella asintió con una sonrisa, sonreía igualito a Ximena, tenía ganas de abrazarla, tenía ganas de preguntarle por Ximena, tenía ganas de tantas cosas que me contuve y mejor decidí seguir leyendo, después comentaba si podía hacerme cargo de Fernanda ya que el accidente que sufrió la obligo a tomar una decisión que no quería, firmaba con un beso y Ximena, el aroma de la carta era el mismo Channel no.5, me hizo recordar tantas cosas, me paré y la abracé le dije que sí, ahí no vivía pero en casa podría hacerme cargo de ella, Fernanda me dijo Papá, nunca en la vida había sentido esa sensación, no podía creerlo, de pronto un día después de 18 años te encuentras con una personita y dice que es tu hija, justo cuando todo el mundo estaba cambiando, me gano más la emoción que otra cosa, le pregunte por Ximena pero solo agacho la mirada, la abrace nuevamente y le dije “lo siento”, me dijo que tenía una cosa más en el auto si le acompañaba a poder bajarla, caminamos hacia el auto y justo cuando ella abrió la puerta sentí algo frio en mi cabeza y una voz dijo “no te muevas, ya te cargo la chingada” respire y atendí las instrucciones, estaba esperando lo peor, cuando de pronto sentí que me quitaron eso frio de la cabeza y me dieron un abrazo, me dijo “qué bueno que aun vives aquí, ¿me recuerdas?” me quedé congelado, era la voz de Ximena, empezó a llorar, no podía creer seguía estando igual de hermosa quizás con unos kilos de más y 18 años a cuestas a partir del último día que la vi, carajo tanto tiempo evitando venir a casa de mis padres, las invite a pasar a la casa de mis papás y platicamos de todo este tiempo que había pasado, no podía creer la historia, se me hacía como de una película o de un programa de bromas, pude reconocer sin problemas a Ximena, era extraño a través de sus ojos podía ver que era verdad, Fernanda por su parte tenía 17 años y era el vivo reflejo de Ximena por fortuna, no me la creía, les platique que por el momento estaba desempleado y las invite a pasar la noche a la casa donde vivía, ellas se resistieron un poco, me preguntaban si tenía familia o que había sido de mí, les confesé la verdad que estaba esperándolas para emprender una vida juntos.

Pasaron cerca de dos meses hasta cuando aceptaron venir a vivir a la casa, yo trabajaba en un despacho y daba clases en una universidad, todo iba viendo en popa, teníamos planeado ese día ir a Guadalajara para ver si la luna se veía reflejada en sus ojos como le dije cuando éramos novios, ese día salí muy temprano a jugar para que cuando regresará estuvieran listas para partir, iba platicando por el cel con Ximena cuando de pronto sentí que me venían siguiendo, era una camioneta blanca de Panel, no quise decirle nada a Ximena, estaba muy emocionada platicándome que era lo que íbamos hacer en Guadalajara, empecé a meterme a calles que no conocía y la camioneta me seguía con cierta distancia, como pude me volví a reincorporar a la avenida principal y la camioneta de panel se giró en U, me dio un poco de alivio cuando vi que retornaba, quizás era mi paranoia, me tocó parar en el semáforo, saque un cigarrillo y al momento de quererlo encender un tipo me saca una pistola y me apuntó por detrás del cristal, iba acelerar pero vi que eran 4 en total, baje la ventanilla dijeron unos cuantos improperios y abrieron la puerta, me bajaron del auto y me subieron a fuerza en otro auto que estaba a la par, me empezaron a golpear y me mantuve quieto, dejaron de pegarme, empecé a intentar adivinar que ruta tomábamos hasta que me cambiaron de auto, me pusieron una venda y anduvimos como 30 minutos por un camino de terracería, me preguntaban datos de mi familia, yo les decía que no sabía y cada respuesta era un golpe y otro más, no podía creer, mi vida recién había tenido un motivo, di el teléfono de la casa de mis papás y les dije que recién estaba trabajando, mi auto lo estaba pagando en parcialidades, llegamos a un descampado y me amarraron a un árbol, el frio calaba un poco a pesar de que era cerca de medio día, platicaban entre 2 personas, no hablaban nada del rescate ni de quien era yo, platicaban más bien del partido de la selección que iba a ser esa noche y se jugaba el pase al mundial, su léxico no era tan de barrio ni de pueblo, no se escuchaban tampoco como delincuentes, me dieron agua y molletes de comer, comía con bastante miedo, en ese momento pensaba en Ximena y Fernanda, en aquella vida que pensaba que acababa de encontrar y de pronto ya no iba a tener nada, no voy a mentir me trataron bien, al parecer habían leído mis escritos porque me preguntaban acerca de quien escribía que en ese momento era Jessica aquella chica de cabello rizado, me dieron una como chamarra para mitigar el frio y me ofrecían cigarrillos cada que ellos fumaban, no  parecían malas personas, me limitaba a responder solo lo que ellos preguntaban, me sentía nervioso pero a la vez me sentía tranquilo, de pronto me preguntaron por Ximena, les conté la historia y al parecer escuchaban atentos, era extraño en verdad muy extraño, me pusieron un tipo colchón inflable y me acosté, me sentía un poco cansado, después me desperté porque escuche que estaba el partido de la selección, les pregunte cuanto iban y me comentaron que perdiendo 1-0, me dieron una cerveza y me puse a escuchar el partido con ellos, el chicharito anotó un Gol, después el chuky otro y creo que HH el ultimo, fueron cerca de 3 cervezas las que tome y 6 cigarrillos los que fume, después del partido me preguntaban si tenía enemigos, les negué la situación ya que no conocía a nadie que quisiera hacerme daño, uno de ellos se escuchaba un poco más borracho que el otro y me platico de lo emocionado que estaba porque estaba iniciando una relación con una mina, le prometí que iba a plasmar su historia en el blog y se notaba contento, después me dormí.

Al despertar ese chaval que me había platicado la historia de su novia me dijo que lo perdonara pero que el solo recibí ordenes, no entendía que pasaba, me dio un consejo que no olvidaré, “El pasado déjalo ahí, donde pertenece, sé que quieres luchar por tus sueños pero luego son muy costosos” no iba a contradecirlo sinceramente, le hice la promesa que así iba a ser, me dio instrucciones claras, “Te voy a desatar del árbol y después te quitare la venda, corres de frente, te daré 10 segundos para que corras lo más rápido y después te voy a disparar, solo será un disparo y que sea lo que Dios quiera” resople y le pedí un cigarrillo antes, así lo hizo, al final de fumarlo le dije “sabes, creo que eres muy buena persona, quizás Mariela se quedara contigo.” Me desato del árbol y al  quitarme la venda corrí por mi vida cuesta abajo, estábamos a las faldas de un cerro, corrí en línea recta y después en zigzag cuando escuche un disparo sentí que me rozo en el brazo derecho, me caí, después escuche que encendieron una moto y se iba alejando el motor, me paré de forma inmediata y corrí hacia la carretera, ahí me encontraba muy temeroso, paso un auto y no le pedí Ride, después una camioneta como de transporte de frutas me pito de forma insistente, al voltear se estaciono aun lado de mí, le comente que me habían secuestrado y me habían dado un disparo que solo había rozado mi brazo, me invito a subir y me dio una franela para que me la amarrara a mi brazo donde tenía sangre, me dejo en la población más cercana en una tienda y le marque a Ximena, le explique lo que había sucedido y entendió porque le habían marcado para decirle que recogieran mi auto en el deportivo donde yo iba a ir a jugar, estaba muy nerviosa, le comente que tomará mi cartera que la había olvidado en el buró, las cosas del viaje y que pasará por mí a la población donde me dijeron que estaba, la espera fue muy larga, yo dudaba de todas las personas, le platique al señor de la tienda porque había escuchado la historia y me invito a pasar a su casa, me di un baño y me invito almorzar, pasaron cerca de 2 horas cuando a lo lejos vi mi auto, le agradecí al señor y Salí para interceptar a Ximena, me dio tantos besos que no recuerdo cuantos fueron, le pedí mi cartera y le deje al señor una buena propina que no quería aceptar, le pedí que cuando volviera a ver al señor que me dio el ride le diera también dinero que le había dejado y partimos hacia Guadalajara.

Allá nos hospedamos en un hotel un poco retirado del centro, no cabía de felicidad, no podía creer que estaba con ellas, fuimos a la feria de Guadalajara, por primera vez lo pasábamos como una familia, tenia de la mano a mis dos mujeres, nos subimos algunos juegos incluso y también gané una alcancía y un peluche para Fernanda que me seguía diciendo papá, cenamos ahí mismo y regresamos al hotel, ahí cayó rendida Fernanda y con Ximena nos salimos al balcón, empezamos a fumar mientras veíamos como la Luna en verdad era muy hermosa, pero cuando más hermosa se veía era cuando la veía a través de sus ojos, le dije y también que no me había equivocado, ella me regalo un beso tan grande que aún lo traigo.


Después de ese fin de semana, nos pusimos a buscar un depa para vivir ahí, mi mejor amigo me hizo el favor de mandarme ropa y parte de mis pertenencias con su familia, ese día cenamos como 2 familias que se conocieran de toda la vida, platicamos de todo menos del incidente, la hija de mi mejor amigo había hecho un gran Clic con Fernanda y habían salido a conocer la ciudad con nuestras esposas, nosotros fuimos a un bar de Alitas y cerveza para platicar un poco, no podía creerlo y el menos, y llegamos a la misma conclusión, la vida me había dado una oportunidad más para ser feliz y que era muy afortunado que Fernanda se pareciera a Ximena y no a mí.Principio del formulario




lunes, 2 de octubre de 2017

Los recuerdos que forman la vida



Era de esperarse que condujera media hora más con tal se seguir ignorando el dolor que cargaba conmigo, perdí a mi pequeño hijo de cinco años y a mi esposa todo por un maldito ladrón hijo de puta que por los nervios apretó el gatillo cuando ella ni siquiera puso resistencia, no sabía exactamente qué diablos estaba haciendo solamente que no había encontrado justicia y decidí actuar por mi cuenta, entre los baches de la carretera escucho como su cabeza se golpea y el gimoteo incontrolable de este ser despreciable, ¿Por qué no me paso a mí? Digo ella era tan buena y mi hijo un ángel que seguía el ejemplo de su madre sin embargo este desgraciado acabo con ambos en un solo tiro, destrozo mi vida en un segundo todo por sus malditas drogas, las lágrimas no dejan de rodar por mi rostro desde hace tres días, cuando el ataúd toco el suelo mi corazón ya no pudo tolerarlo más, pero cuando llegue ahogado en alcohol a casa mi abogado me dio la peor y más agria noticia, a los buenos policías se les había escapado el maldito, algo se estremeció dentro de mí y sintiendo una furia titánica Sali corriendo a toda velocidad, sabia donde vivía porque investigue exhaustivamente y sabia dónde estaría, solo existe un lugar al que iría un hombre sin alma tras verse libre de cargos pero no de culpa.
Llegue a la cantina donde varios hombres bebían intensamente, y en el rincón lo observe tan tranquilo, tenía un arma en mi bolsillo y no me importo que la gente se diera cuenta, recordé el día que la obtuve y como ella renegó de su presencia en la casa, yo alegaba seguridad y ella de la misma forma creía que si por accidente alguien la tomaba habría consecuencias muy graves, pero ahora no estaba ella para indicarme el camino, solo mi odio constante palpitando ferozmente en mis entrañas. Me senté a su lado y le dije:

-Hey ¿quieres un poco de cristal?


Estaba tan perdido que asintió con la cabeza, lo sujete y con toda mi fuerza lo introduje en mi auto mientras avanzaba a toda velocidad, pare en un supermercado, compre una pala, seis metros de cuerda, tres de cadena, botas de hule, guantes de carnaza, un hacha, agua mineral, chile de árbol, miel, y soborne al farmacéutico por una caja de clonazepam. Camine al auto, lo levante con todas mis fuerzas, le di dos pastillas completas y lo vi desmallarse, conduje una hora hasta un páramo desolado donde lo amarre con la cuerda, había un lugar a tres horas donde podría torturarlo hasta la muerte hasta que mi dolor dejara de expandirse, al poco tiempo comenzó a quejarse pero el efecto de las pastillas estaban en su apogeo, pronto empezó a llover mientras mi llanto se hacía cada vez más constante no podía ver bien pero tenía que asegurarme de estar muy lejos, llegue a una zona de terracería un viejo camino a la playa que tenía cerca, pronto un relámpago me cegó y cuando pude recobrar la visión un árbol me saco del camino y caímos por un barranco de 102 metros de profundidad, la camioneta giraba de un lado a otro mientras veía pequeños fragmentos de lo que había sido mi vida todos estos años, de pronto todo se puso obscuro, cuando reaccione el maldito ladrón no estaba en el asiento trasero, mi camioneta se había partido en dos y yo me encontraba con una presión fuerte en el pecho, Sali de lo que quedaba del vehículo y cuando observe a mi alrededor lo vi, era ese maldito, cientos de ramas estaban incrustadas en su cuerpo y el solo jadeaba como un animal.
¡No! -grite- tienes que sufrir no puedes morir simplemente así, tu destrozaste a mi familia, no te puedes morir así de simple.

El solo movió la cabeza y dejo de respirar, de pronto observe manchas de sangre en mi ropa, cuando mire mi pecho tenía clavada una pieza de metal, pero no dolía solo sentía esa opresión que rápidamente me robo el aliento, caí boca arriba mientras el agua disminuía, pronto una nebulosa invadió todo mi rango de visión y pude verlos eran mi hijo y mi esposa, poco a poco se fueron desvaneciendo mientras el universo me absorbía, millones de estrellas danzaban a mi alrededor mi cuerpo fue fragmentado en miles de momentos y una voz dijo:
-Eso es la vida, solo momentos efímeros depende de ti cuales son los que vas a conservar, aquí es infinito puedes obtener amor, odio, dicha, paz, rencor, alegría; Todo depende de que sea lo deseas.

-Mi familia -conteste-.

- Tienes a tu familia contigo, estas hecho de ellos, tu alma está rodeada de su amor, de sus recuerdos, ¿quieres volver a estar con ellos o deseas crear nuevos recuerdos?
No había más que hablar, aquellos que me llevan en sus fragmentos me han de recordar por las situaciones que sean pero siempre seré parte del gran ciclo, todos conectados por hilos invisibles, incluso al ladrón lo he perdonado su vida llena de abusos fue lo único que tuvo, no quiso ver los buenos momentos que infinidad de personas intentaron brindarle simplemente eligió compadecerse antes de poder perdonarse y avanzar, he decidido dejar esta vida, estas memorias pero tú ¿de qué manera vivirás tus últimos días?, el resto de estos miles de recuerdos llamados vida.



Zitlali Hinojosa.



jueves, 21 de septiembre de 2017

Sentimientos encontrados...

CDMX, a 20 de septiembre de 2017.



Cuando pensaba que todo se derrumbaba en mi vida y al generar un diálogo con el GADU, pidiéndole que acomodara las cosas, no me refería, ni le pedía que generará un terremoto, sin embargo este terremoto me ha puesto muy triste, porque a cobrado vidas y ha dejado a muchos sin hogar, contento también porque hoy estoy vivo y mi familia  también lo está,  agradecido con él, porque he sido testigo de todo el apoyo que la gente a volcado para ayudar a salvar vidas (sociedad civil, gobierno, iniciativa privada, extranjeros) y he presenciando el acto más humano que surge desde nuestro interior, el amor, ese amor propio que nos mueve a seguir adelante por más obstáculos que se presenten en nuestras vidas, porque todos hemos sido sacudidos en algún momento de nuestras vidas, todos hemos tenido un sismo o terremoto interno, porque perdimos el trabajo, porque perdimos a la pareja, porque perdimos a un ser amado, porque hay tragos amargos o porque simplemente tenemos problemas, sin embargo en todos esos casos aquí estamos seguimos de pie,  el duelo que debemos vivir es inevitable, pero debemos seguir, a conectar las emociones con nuestra realidad porque la vida es tan corta y no podemos, no debemos sumergirnos en un duelo que nos consuma por completo la vida...

Mi realidad en este momento, es ver que mucha gente deja todo y se vuelca a ayudar, que dona lo poco que tiene por ser solidario, cooperativo, compartido, lo he respirado y sentido porque estuve ahí apoyando y acercando agua al que tenía  sed, y vi a esa gente que lo entrega todo sin condición alguna, pero sobre todo con mucho amor...

Hoy estoy agradecido con el GADU y con toda esa gente que se ha volcado a ayudar a salvar vidas exponiendo incluso la propia, agradecido, porque estoy vivo, a la vez pensativo y reflexivo, porque, en lo que a mi respecta, he detectado los cimientos que me permiten seguir y estar de pie, asimismo de todos los escombros que debo sacar de mi ser y desenterrar los que debo, para cumplir con esas metas, que antes de está sacudida estaban sepultadas, hoy decido vivir, porque estoy consiente de que la vida es corta y el tiempo es escaso, sobre todo de mi paso en este plano.

Sin duda alguna el amor es lo que me va a mantener de pie, el amor propio que debo construir y compartir llegado el momento con mis padres, hermanos, amigos, pareja y con la humanidad, porque este no se extingue dentro de nosotros, siempre se mantiene como la flama de una vela esperando a que sea reavivada, si reavivada por uno mismo, porque eso depende exclusivamente de uno mismo, nadie es responsable de generarnos amor, ahora puedo  decir soy testigo de que el amor lo puede todo...

Resurgiré como el ave fénix, de las cenizas... y no dudo de que nuestra sociedad también resurja de las cenizas porque lo que este terremoto sacudió fue el amor que todos poseemos en nuestro ser y que en este momento lo estamos compartiendo, para reconstruir a nuestra sociedad y de paso a reconstruirnos.


Este terremoto vino a moverme internamente a invitarme a esa transformación interna, vino a invitarme a evolucionar, con una dosis de amor, porque todo debe estar siempre en movimiento...

Es cuanto 

Fraternalmente  Edgar Rufino Aparicio España.


sábado, 26 de agosto de 2017

¡Qué bonita Sonrisa!

“… ¿Para qué? Si me va a perdonar
Porque ya no le importa,
Siempre tuvo la frente muy alta
La lengua muy larga
Y la falda muy corta…”

Un leve mareo me hizo recordar que llevaba ya 14 horas sin probar bocado, también me hizo recordar ¿qué había hecho mal? No podía responderme, mi cabeza daba tantas vueltas que preferí recargarme en la pared, mi vista se nublaba y mis labios estaban tan resecos que me dolían un poco, llevaba ya 4 días sin bañarme y todo por una sonrisa.

Pasaba el invierno del 2016 era un año como cualquiera, donde lo único especial era que era año bisiesto, el país se lo estaba llevando la chingada el precio de la gasolina estaba a la alza y el salario mínimo era eso solo mínimo, éramos tan felices hasta que nos poníamos a platicar sobre un futuro, el calor estaba terrible, llevaba ya 7 años en esa empresa todo era normal, nunca teníamos algo que platicar dentro de la misma, los mismos dueños, los mismos trabajadores, las mismas funciones, todo era lo mismo hasta que hubo recorte de personal y se fueron 5 personas, dentro de ellas Laura aquella chica de cabello lacio y moral flexible, era la mina con la que tenía algún desliz de vez en cuando, platicábamos con cerveza y varios besos, pero a partir de ese día ella ya no estaría más, en su lugar entro Jessica, una mina de cabello largo una mirada que enamoraba a cualquier pendejo y unas piernas tan largas que parecía no tener fin, era egresada de Economía su sonrisa era mas que una simple sonrisa, era así como una invitación a pasar toda una eternidad en el infierno, existían muchos rumores sobre quien era ella pero ningún rumor podría ser confirmado, los de recursos humanos tuvieron que trabajar con demasiado hermetismo, sin duda Jessica era la gran duda de la empresa. Los días pasaban y Jessica dejaba de ser una incertidumbre para todos excepto para mí, era extraño regularmente me la encontraba después de estacionarme, me bajaba y mientras caminaba rumbo a la oficina poniéndome la corbata ella se iba bajando de su auto y siempre me regalaba una sonrisa, yo le respondía con un “buenos días”, después nos encontrábamos en el área, ella siempre entraba con varias carpetas y algunos días si no estaba distraído le ayudaba a cargarlas, ¿Por qué lo hacía? No sé en verdad me gustaba verla sonreír.

Después de 1 mes supe que era la hija de uno de los socios, estaba terminando su master en una afamada universidad de paga del país y su sueño era tener una ONG que diera en adopción perritos y gatitos en situación de calle, que le gustaba el chocolate amargo, le encantaba el color azul, le gustaban los unicornios, bebía con poca frecuencia, su consumo de azúcar era realmente bajo, no estaba obsesionada con la belleza pero buscaba cuidarse, ¿cómo llegue a tener esta información? En el saludo diario buscaba hacer un comentario para que ella me regalara una sonrisa y poco a poco iban saliendo las verdades, también venia de forma recurrente a mi oficina ya que siempre tenía chocolates amargos y aprovechábamos para tocar temas de la empresa, fuimos agarrando confianza pero no tanta como para que los demás compañeros lo notaran, cierto día me dijo “sabes, me gustaría que cuando salga de tu oficina, tu como que haces que escribes y refunfuñas, para que piensen que estamos tocando temas de la empresa”  yo solo asentí claro me lo dijo sonriendo. Cierto día en junta uno de los socios intento saber porque eran las visitan tan frecuentes por parte de Jessica, solo atine a contestar que como responsable del área tenía que tener contacto con las demás áreas para evitar así un mal entendido, daba razón también a que todas las áreas veían a mi oficina aunque según era por motivos laborales todos sabían bien que era porque tenía chocolates gratis, la amistad con Jessica iba creciendo, incluso quedamos un par de veces en una cafebrería pero fue clara, “nos vemos a las 8 pm en la cafebrería del sur pero por favor ve vestido como regularmente vas, que no sea una cita, que sea tipo un encuentro casual. Besos Jess” al recibir ese mensaje mi rostro se ilumino, empecé a pensar que tipo de libros leía ella y cual era mi favorito de los comerciales para poder platicar con ella, yo lo veía como una cita, tenía ya 4 años de no asistir a una cita, después de mi divorcio solo buscaba algún acoston de ocasión y hasta ahí, pero esta vez era una cita real, llegue 10 minutos antes de la hora y empecé a husmear en los pasillos, pareciera como si buscaba algún título en especial, incluso los dependientes me preguntaron si requería ayuda más de una ocasión, me harte de “esperarla” y compre el libro de “It” de Stephen King, pedí un café americano y me puse a leerlo ahí mismo, estaba tan absorto en la lectura cuando un “Disculpa, puedo tomarle a tu café” y yo sin quitar la mirada del libro solo conteste “adelante” después escuche risas y fue cuando me saco de la lectura, estaba ella ahí enfrente, con su sonrisa que enamoraba a cualquier pendejo y sus ojos café viéndome sin parar, charlamos por un par de horas hasta que recordamos que al otro día tendríamos que trabajar y nos despedimos por primera vez con un beso en la mejilla, quizás ese fue el día que me di cuenta que estaba enamorado, no solo por el buen humor que ya tenía día con día, sino porque la soñaba, en las pláticas Jessica era la protagonista y en las juntas buscaba dirigir todos los esfuerzos para sobreponer el esfuerzo y dedicación del departamento que Jessica estaba al frente.

Perdí hasta la noción del tiempo, no puedo decir que fueron 2 o 3 meses lo que me costó tener el primer beso en los labios de Jessica o decir que fueron 5 o 6 tazas de café que valieron para poderme acostar con ella, más bien podría decir que en esa relación pasaron 8 libros, nos dimos 876 besos en la boca, 2268 besos en la mejilla, 15 canciones dedicadas, 4,000 kilómetros recorridos juntos, 231 minutos de platica para saber que 19 días y 500 noches de Joaquín Sabina era su preferida, 8 retardos gracias a que en el estacionamiento la esperaba para que fueran unos buenos días, 7 bolsas de chocolates para verla diario en mi oficina, 16 juntas de trabajo para establecer nuevos objetivos y 8 botellas de whisky más cuatro días sin bañarme gracias a la depresión en la que caí cuando después de 15 días no la vi más en el trabajo, cuando en una junta de trabajo me dieron “vacaciones obligatorias de una semana” para que pusiera en orden mis ideas y pensará si querría seguir en la empresa, una carta de puño y letra con 2 paginas para decirme con 1382 palabras que también se había enamorado, que su padre se dio cuenta de la relación y por miedo a que no pudiera darle la vida que ella se merecía por situaciones de clases sociales, la mando a trabajar como gerente de una gasolinera donde su padre también era socio, en donde me pedía que nunca me olvidara de su sonrisa y que si algún día nos volviéramos a ver prometía que me daría todos los besos que ha estado guardando desde su partida, esas 1382 palabras que hicieron que por unos momentos de mi vida recordará que estaba jodido, que necesitaba un cambio en mi vida, que luchara por lo que yo quisiera, pero no, esas 1382 palabras me enseñaron a que aún sigo siendo débil y después de tomar por 6 días me presente a trabajar para poner mi renuncia voluntaria.

Muchos aludían que era un error lo que yo hacía, que por una mina no podía dejar lo poco que tenía, pero bueno yo tome esa decisión, después de 15 días de ingresar mi renuncia tuve que empacar y buscarla, por 5 meses diario cargaba gasolina, aunque solo fuesen 5 litros o a veces 3 litros, mi cuenta se iba vaciando a pesar de que mi departamento lo rentaba, dormía en hostales o en casa de conocidos, hasta que por fin un día la búsqueda dio frutos, me encontraba a 684 kilómetros de aquella cafebrería donde nos encontramos por primera vez, había pasado ya 3 estados de la república hasta cuando ese martes ingrese a esa gasolinera a las 11:35 am, en cuanto ingrese pude reconocer el auto de mi ex, solo funcionaban dos bombas y era obligatorio verla, nos saludamos como si no tuviéramos un documento en el cual ya no éramos marido y mujer, cuando de pronto salió un error, la tarjeta de mi ex mujer no pasó e hizo un alboroto, la gerente de la gasolinera se presentó y fue cuando volví a ver a Jessica, tenía unos jeans desgastados, su cabello ahora estaba un poco rizado, quizás con unos 5 kilos de peso más pero bien distribuidos, unos labios color rosa que hacían juego con su blusa rosa y venia comiendo un chocolate amargo, en cuanto la vi me propuse pagar la cuenta de mi ex mujer, total eran 35 litros nada más y yo le puse 20 litros a mi auto solamente, estaba mi pasado y mi futuro en el mismo espacio, eran tan distintas pero las dos sonreían muy hermoso. Platicamos los 3 por 2 horas en una cafetería que estaba dentro de la misma gasolinera, era tan extraño que los 3 estuviéramos en el mismo lugar, pfff les pedí una foto y aceptaron tomársela siempre y cuando no la publicará, fueron tantas fotos que perdí la cuenta, era maravilloso, éramos el mejor trio que existía hasta ese momento, esa tarde fue tan hermosa que por poco me hacía perder la realidad.


Ahora tengo otro trabajo, ya tengo casi el mes acá y estoy en otra ciudad trabajando, soy quizás más feliz que antes, tiene 1 mes que no sé nada de Jessica ni de mi ex mujer, ellas se cayeron tan bien que después del encuentro de esa tarde se hicieron pareja, ahorita venia recordando esa historia gracias a que una mina que entreviste me regalo una sonrisa, fue tan bonita que al cerrar la entrevista le dije “¡Qué bonita sonrisa!”.



sábado, 5 de agosto de 2017

Una vida alterna

podría ponerme de rodillas
Rogarte que no me abandones
Aunque no eres ninguna maravilla
Me lo juego todo
Al dos de corazones…”

Quizás se pregunten ¿Cómo es enamorarse de un fantasma? Pfff no tendría ni la más mínima manera de poderles explicar, Lucia era un fantasma extraño, ya que todos podían verla como si fuese un humano, sus besos eran un poco fríos pero se sentían en verdad como si fuesen reales, lo más extraño era que yo con ella empecé a construir castillos en el aire, no suena tan descabellado porque quizás todos lo hemos hecho pero yo creo que casi nadie con un fantasma.

Lucia vivía hace cerca de 5 años, ella era una chica de una familia que no sufría más que por el pasar de los días, estaba estudiando Lic. En Administración de empresas en una universidad privada por las tardes, en la mañana se dedicaba a estar llevando a flote una empresa de artículos para oficina que era la última empresa que su padre había abierto, llegando de la Universidad sacaba a pasear a “Max” que era un perro pastor belga color negro que fungía como su guardián desde tres años atrás, Lucia corría por 10 km sobre la avenida y las calles, pretendientes nunca le faltaron pero ella quería primero concluir su carrera, jugaba “tochito” en el equipo de su universidad y tenía 5 amigas desde la infancia, en si su vida era como muy cotidiana pero con varios lujos. Un 2 de agosto ella corría por la misma ruta de siempre, cuando de pronto solo escucho un chillar de llantas y le apago la luz, Max corrió con más suerte ya que incluso fue a buscar ayuda solo se le había quebrado una patita, cuando llegaron los servicios de emergencia Lucia ya no tenía signos vitales, tuvieron que apartar a Max del cuerpo de Lucia para que los periciales pudieran llevarla, esa fue la historia que me contó Lucia y busque los indicios en internet por lo que pude confirmar la historia.

Y bueno creo que también me toca presentarme, me llamo Antonio tengo 28 años trabajo en una empresa soy responsable de “sistemas” como lo llaman ahí, me vine de provincia hace algunos años para estudiar la universidad, fue donde conocí a Carolina y bueno me quede a residir aquí, después ya que encontré un empleo rápidamente, en verdad yo antes no creía en fantasmas, me gustaba mucho escuchar a la gente del transporte hablar sobre ciertas zonas donde una mujer de blanco se aparecía, donde un gnomo se aparecía, donde un niño se aparecía y si no estaba muy lejos tomaba mi auto y viajaba pero era algo de lo que no le gustaba a Carolina porque le daba mucho miedo, incluso Carolina no era la chica de la cual yo esperaba estar toda la vida, incluso siempre nos cuidamos para no salir embarazados, ella era una chica tipo que busca la mayoría de los hombres pero con unos arranques de ira, celos, enojo, demasiado extraños, pero bueno no soy yo quien para juzgarla, la relación se fue apagando poco a poco y por fortuna conocí a Lucia, que es una fantasma lindísima, no se es en verdad extraño poder definirlo, incluso al inicio tuve que ir a sesiones con el psicólogo porque sentía que estaba enloqueciendo, digo no es muy normal estar enamorado de un fantasma, pero ya después me fui acostumbrando hasta que aprendí a convivir con ella.

Y por cuenta de Max, falleció el día que encontré a Lucia y a mi abuelo incluso fue el último día que lo vi, cuando se subió a mi auto y lo lleve a donde me dijo mi abuelo. Conocí a los papas de Lucia unos meses después de entablar una relación con Lucia, ellos me comentaron que era muy complicado poder entender dicha situación, primero porque pensaban que era un oportunista y quería sacarles algo de dinero, después porque pensaron que era una broma, hasta cuando por fin entendieron que era por que en verdad había una conexión cósmica con ellos, incluso me ayudaron bastante a poder llevar ese tipo de relación, lo único que me advirtieron cuando me brindaron su ayuda fue “en el momento que tu conozcas a una mortal, por favor habla las cosas claras con Lucia, no queremos que sufra más” fue todo lo que me dijeron. Pero Lucia era mi amor, era quien siempre me entendía, quien me buscaba cuando sabía que las cosas no iban bien, incluso era quien muchas veces me llegaba a defender.

Los días pasaban tan rápido que apenas podían sostenerse del calendario, las cosas con Lucia iban perfectas, éramos una gran pareja, quizás el mejor momento lo vivimos cuando pensábamos erróneamente que el mundo conspiraba a nuestro favor; ese día yo regrese temprano del trabajo como sucedía cada viernes y de pronto ella no estaba, destape una botella de Tinto y me senté en mi sillón favorito mientras leía “Travesuras de la niña mala” para esperar su llegada, pero pasaron las páginas y dos botellas de tinto y ella no aparecía por ningún lado, cerré los ojos mientras recordaba los momentos que pase con ella, intentando que ella de pronto apareciera y me diera un beso grande, pero no sucedía, empecé a recordar todo lo que relate anteriormente y de pronto unas lágrimas corrieron sobre mis mejillas, tenía un raro presentimiento pero no sabía que podía pasar, digo nunca había tenido una novia fantasma, de pronto mi celular empezó a sonar, el número pertenecía a la casa de los padres de Lucia, tome la llamada y me quedé helado al escuchar “lo siento, Lucia tuvo que partir, ya pudo por fin cruzar el umbral… gracias en serio la hiciste muy feliz y gracias a ti pudo continuar con su camino…” en seguida se me cayó mi celular y tarde en reaccionar, no es cosa fácil escuchar eso, en serio a nadie se lo deseo, porque no podrás tenerla ya nunca, nunca es que jamás podrá regresar, sería feliz si en algún viaje la viera o quizás si en el super me la encontrara, pero no, ni si quiera podre soñar con ella, no sé cómo pueden pensar que esa noticia se da así de pronto por vía telefónica, esto esta jodido y re jodido.

Señor: ¿Cómo cree que afrontará esta pérdida?
Antonio: no lo he pensado aún, es algo que no será nada fácil.
Señor: me podría platicar un poco sobre Lucia, ella ¿Quién era en el mundo real para usted?
Antonio: no lo sé, creo que es una persona que cree a partir de mi soledad.
Señor: Bueno señor Antonio, espero volverlo a ver pronto y no se preocupe por esos amores, ya vera que en algún momento va a regresar.
Antonio: Eso espero, muchas gracias. Buen día.


Antonio llegó acompañado de sus padres en este hospital psiquiátrico hace 3 años, se le asignó el dormitorio 2 en el pabellón A, es el que pertenece a las personas que pueden sostener una charla, viven de lo más normal pero su realidad se encuentra muy lejos de la nuestra, cada semana que paso a visitarlo me cuenta una historia distinta, quizás eso ayudo a que desde hace 2 años que su madre me envió a pagar el importe mensual, yo me haya hecho cargo de mi bolsa pagar por su estancia, aun no tengo los pañales bien puestos para decirle que sus papás fallecieron hace 4 meses, cada que salgo de acá me pregunto ¿Qué tan complicado seria vivir una vida alterna?.


viernes, 21 de julio de 2017

Mentirosa

“… ¡Mentirosa!
¡Embustera!,
Basta ya de tanto ruido
Este cuento se acabó…”

Pase por Carolina como era costumbre a su trabajo, deje el auto en un parquímetro casi a la esquina en donde siempre lo dejaba cuando salía tarde, pase por una Glaseada y una de paleta payaso que eran de las especiales del mes, espere a que pasara el señor que vende café en su triciclo y cigarros, le compre un café de olla de medio litro y 4 cigarrillos acto seguido me senté en las sillas que tienen ahí para los turistas, estaba comiéndome la dona de paleta payaso quizás iba por la mitad y el café solo con dos tragos pequeños menos, cuando paso una muchacha de unos 25 años paseando a un labrador color negro y me pregunto “¿Me puedo sentar un momento? Ando muy cansada” solo le conteste con un “adelante” sin dejar de comer, pasaron varios minutos incluso ya me había acabado esa dona y llevaba la mitad del café cuando saque un cigarrillo y por costumbre le ofrecí uno, ella lo tomo, el perro estaba sentado pero no dejaba de verme aunque no hacia ningún gesto, le encendí su cigarrillo y después encendí el mío con el mismo cerillo encendido de pronto ella me dijo “Menos mal que no somos tres (y empezó a reír) y ¿Qué haces acá? Te he visto varios días durante mucho tiempo pero a diferentes horas” reí un poco con su chiste porque recordé que un profesor de la facultad decía sobre una superstición de la primera guerra mundial acerca de encender tres cigarrillos con el mismo cerillo, después ya le conteste con la verdad “Estoy esperando a mi novia (señale el edificio donde ella trabajaba), incluso solo paso a veces cuando ella no trae auto” ella me vio y me regalo una sonrisa y seguimos fumando en silencio, yo estaba observando al perro esperando a que no se me echara, siempre le he tenido mucho miedo a los perros, me acabe el cigarrillo y saque la dona glaseada y de nueva cuenta le ofrecí “¿Gustas?” ella la tomo y solo dijo “Gracias” con una sonrisa, yo pensaba que era una broma pero no fue así empezó a comerla e incluso le dio un pedazo pequeño a su perro, yo solo la veía mientras le tomaba a mi café, se acabó la dona y se limpió los labios con la servilleta que venía ahí, dejo un poco de su labial que era color carmín, se paró y me dijo “Bueno quizás sea la última vez que nos veamos por acá” y me planto un beso en la boca que me supo exquisito, no sé si era por el café o por la dona que se había comido o por las tres cosas, estaba yo en shock cuando me dijo “Gracias, por la dona y también por el beso, le caíste bien a Max que es mi perro por eso me senté contigo… por cierto, no te preocupes va a ser lo para ti” no sabía que decir, no sabía qué hacer, solo me pare y encendí un cigarrillo más, mientras volteaba a buscarla pero no la encontré, en eso me sorprendió Carolina con un “¿A quién buscas? Yo salgo por acá” mientras señalaba la entrada del edificio, le conteste con un seco “Al de los café para comprarte uno”  me dio un pico y de inmediato dijo “sabes extraño, ¿estabas fumando? ¿Volviste a comprar de esas donas con mil de azúcar?” me le quede viendo pensando en que quizás había visto cuando la muchacha me había besado y conteste “no sabes, venden una de paleta payaso que esta riquísima” y caminamos al auto, le pregunte como había estado su día, si quería cenar, si quería ir por aquel chocolate con churros que tanto le gustaba, pero ella estaba ida solo viendo hacia la ventana “no sabes, llévame a mi casa, no tengo ánimos de nada” tome con rumbo a su casa y poco antes de llegar me dijo “Estaciónate aquí, quiero hablar contigo” hice caso y me estacione dos casas antes de la casa de sus papás, pensé que si había visto el beso, me puse un poco nervioso y ella empezó “ya lo pensé muy bien y creo que esto no tiene un futuro para ti ni para mí, no quiero que pienses que ando saliendo con otra persona, solo es que ya no me siento bien, gracias.” Se bajó del auto y se echó a correr a la entrada de la casa de sus padres, yo me baje pero no la alcance porque demore un poco en quitarme el cinturón de seguridad, llegando a su puerta solo me dijo “no quiero que me busques más, por favor” le puse un puñetazo a la pared y me subí al auto muy encabronado, “puta madre quizás si me vio besándome con esa chica, pero no, me lo hubiera dicho” encendí el auto y empecé a manejar rápido, me regrese a la esquina y pase a la tienda a comprar unos cigarros y una botella de VSOP, me valió madre y abrí la botella ahí en la calle, me recargue en mi auto y le di un trago un poco grande, sentí como pasaba por mi garganta, la tape y la metí al auto, encendí un cigarrillo después otro y otro, casi para acabarme el tercer cigarrillo, paso un auto que se me hacía conocido y se paró frente a la puerta de la casa de los padres de Carolina, se bajó un tipo y salió Carolina dándole un beso en los labios y colgándosele del cuello, esa escena me hizo encabronar, tenía ganas de ir y encararlos pero no lo hice, me subí al auto e hice rechinar las llantas, vi por el retrovisor que Carolina cuando volteo a ver se llevó una mano a la frente, tome con rumbo a mi casa y también tome la botella y le di un trago ahora un poco más grande, iba manejando por una avenida principal cerca de los 120 km/h, con un cigarrillo en la mano y en la otra la alternaba con la palanca de velocidades, el volante y la botella, cuando de pronto escuche un “oríllate, deja la botella en el posa vasos de atrás y quita los seguros” no sé porque lo hice, me orille y quite los seguros, en la puerta de atrás vi que se subía un perro negro, de pronto la voz me dijo “pasando el súper te sales por la lateral” y así lo hice iba manejando a 80 cuando el límite es 50, en cuestión de un par de minutos me estaba saliendo a la latera, de pronto me dijo “¡párate aquí!” y me estacione incrédulo porque la esquina más cercana estaba fácil a 30 metros quito los seguros y cuando se bajó abrió la puerta de atrás, vi que el perro salió y cuando volví a voltear enfrente por fin pude ver a la persona me dijo “vete con cuidado y no hagas pendejadas” cerró la puerta y de inmediato me Salí del auto pero ya no estaban, regrese al auto y me puse el cinturón de seguridad y antes de encender el auto me recargue sobre el volante, no podía creerlo, era mi abuelo tenía ya cerca de 10 años que había fallecido y el perro era el de la chava, se me salieron las lágrimas en verdad, me seque las lágrimas y encendí un cigarrillo, después encendí el auto y tome rumbo a mi casa.

Al llegar a casa metí el auto, saque la botella y me puse a pensar en lo que había pasado, le di varios tragos más hasta que me quede dormido en el sillón. Me desperté a las 7 porque escuche el timbre de mi casa, era un compañero de la oficina quería ver si le daba un ride porque su auto se lo iba a dejar a su esposa, le pedí solo 10 minutos y me metí a bañar y pase por él, me sentía extraño, le platique la historia del día anterior pero me dijo “apestabas a borracho cuando pase a tu casa, quizás fue un debraye del alcohol… ¿En serio ya no andas con Carolina?” obvie su comentario y solo contesté “por eso me puse a tomar ayer” llegamos al trabajo y el día paso como pasan los días que no pasa nada, incluso así pasaron varios días, Carolina me marcaba, me mandaba mensajes y me mandaba correos que eliminaba sin antes leerlos, en si me ponía a pensar en la muchacha, el perro y con mi abuelo, era extraño todo. Quizás había pasado cerca de tres meses de ese acontecimiento, ya había platicado un par de veces con Carolina pero le mentí diciéndole que ya estaba saliendo con otra persona, aunque no era cierto, pasaba cerca del trabajo de Carolina para ver si veía a Max o a esa muchacha pero no, incluso un día de esos era viernes y estaba lloviendo, me metí al lugar de donas y pedí una glaseada y una de la suerte que era por las festividades de San patricio en EEUU, estaba comiéndome una dona cuando de pronto me sorprendió Carolina diciendo “¿y no nos vas a presentar? ¿O te da pena decirle a tu conquista quién soy yo?” yo voltee hacia el lado derecho y estaba esta muchacha sentada junto a mi solté un irónico “Mi presente (señalando a la muchacha), Mi pasado (señalando a Carolina)”  se estrecharon las manos y Carolina solo dijo “al menos me cambiaste por alguien más bonita, aunque quien sabe si te soporte” no pude aguantarme la risa y comencé a reírme, Carolina enfadada se marchó del lugar, por su parte la muchacha me dijo “vaya sorpresa saber que soy tu presente, lo más extraño es que ni siquiera sabemos cómo nos llamamos” y empezó a reír, me dio curiosidad y le pregunte su nombre me dijo que se llamaba Lucia, yo le dije que me llamaba Antonio, después le pregunte acerca de su perro y termine preguntándole “¿y que hacia tu perro con mi abuelo?”, ella me regalo una sonrisa y solo dijo “mucho gusto, te dije que iba a ser lo mejor para ti, incluso hasta ella dijo que era más bonita que ella… Qué bueno que te acuerdas de Max pero no busques respuestas solo disfruta por cierto ¿alguna vez te has enamorado de un fantasma?” yo me le quede viendo y le dije “no, jamás me he enamorado de un fantasma”, ella me dio un beso y después me dijo “siempre existe una primera vez”…



jueves, 20 de julio de 2017

¡Sorpresa!

“...Quiero dormirme de nuevo en tu pecho,
después que me despierten tus besos...”


Ella era Camila y estaba en ese gran complejo hotelero gracias la rifa de fin de año de la empresa, su esposo no había podido asistir por situaciones de trabajo así que decidió invitar a Paloma su mejor amiga, llegaron un sábado a las 15:05 estaban haciendo el check in y al momento que les ponían sus pulseras el recepcionista les dijo “no me hagan mucho caso pero aquel chaval no les quita la mirada de encima, desde que llegaron ha pasado cerca de 4 veces” ellas voltearon en cuanto el recepcionista termino de hablar y vieron que el chaval las miraba fijamente pero sin poner pose de galán, Camila hizo contacto directo a los ojos y de inmediato los dos se sonrieron, el chaval se paró de su lugar y empezó a caminar pero sin dejar de mirarla, el chaval estaba tan perdido en los ojos de Camila que no se dio cuenta que había una pared con la cual choco y Camila empezó a reír, el chaval fue rumbo a la zona de elevadores y Camila junto con su amiga terminaron de hacer el Check-in, y les asignaron la habitación 315, que se encontraba en el piso tercero. Una vez instaladas Paloma empezó a bromear acerca del chaval que vieron pero a decir verdad Camila no negaba nada y solo sus mejillas tomaban un color rojizo, dejaron de bromear y decidieron bajar para darse un buen chapuzón en las albercas que existían y de paso tomar unos tragos para refrescarse de una mejor manera, se quedaron en la cuarta alberca, Camila iba con un traje de baño a dos piezas, de color negro con pequeños círculos azules y detalles en rojo, por su  parte Paloma traía un traje de baño de dos piezas de color Rosa con vivos en color blanco, ambas portaban gafas oscuras y una toalla Blanca brindada por el hotel, se tumbaron en los camastros por unos 10 minutos hasta que Camila decidió nadar unos minutos en la alberca, no sabía cuántas vueltas llevaba pero cuando se iba a salir vio que Paloma estaba platicando con el chaval que no les quitaba los ojos de encima en la recepción y se veía que ambos reían de forma muy animada, Camila dijo en voz baja “¡Qué zorra!” y siguió nadando unas vueltas más para que pareciera que no se había enterado de nada, de pronto estando bajo el agua sintió que chocó con una persona, se iba a disculpar de la persona cuando escuchó un “Solo me hubieras dicho que no querías platicar conmigo y con eso bastaba, no había necesidad de que me pegarás” Camila se disculpó y el chaval aprovecho para pedir un par de tragos y de paso presentarse, se llamaba Orlando tenía 28 años y había traído a sus padres a un evento en la misma ciudad, de primera impresión Camila nunca negó su matrimonio sobretodo porque traía su argolla de matrimonio, no paso mucho solo Orlando las invito para pasar la noche en la zona de bares ellas aceptaron.

Paloma y  Camila no buscaron arreglarse mucho de igual forma Orlando, pasaron primero a un Bar en el cual era un poco más formal, se tomaron un par de tragos y caminaron a un segundo bar donde era un poco más informal, barra libre y música variada, Orlando bailo varias canciones de salsa con Camila, pero también algunas con Paloma unas de bachata, Camila tuvo un arranque de celos sin razón y empezó a beber de forma descontrolada, cuando Orlando y Paloma regresaron a la mesa la encontraron un poco devastada, salieron de inmediato para llevarla a comer algo, pasaron por unos tacos, los tres comieron como si no hubieran probado bocado en todo el día, al salir querían seguir la fiesta así que pasaron a un minisúper para comprar unas cervezas y una botella de tequila después abordaron un taxi que los llevó de nuevo al hotel.

Pasaron a la habitación de Orlando que coincidía en el piso era la 301, pusieron música y se pusieron a beber y a cantar a pulmón abierto hasta que personal del hotel fue para decirles que le bajaran un poco al ruido, ellos siguieron aunque ya con un volumen ya más moderado, Camila empezó a besarse con Orlando y Paloma les hizo tercera compañía, Orlando no podía creerlo, se iba a liar con dos mujeres que es lo que siempre había soñado, en eso el celular de Orlando empezó a sonar varias veces, se disculpó con las dos chicas y atendió, era su padre para notificarle que el hermano de Orlando de nombre Oliver iba llegando al aeropuerto y en cuestión de minutos llegaría al hotel, Orlando les comento a las chicas y ellas no dijeron nada solo que siguieran tomando, Orlando se comunicó con Oliver para pedirle que pasara por mas cervezas y un par de botellas más, que buen recibimiento a las 4 am para Oliver, Orlando bajo a recibirlo al vestíbulo y encamino de nuevo a su habitación, Oliver se quedó anonadado con Paloma, los tragos siguieron su cauce hasta las 6 am, que Orlando y Camila se fueron a una recamara mientras que Oliver y Paloma se comían a besos en la sala del cuarto de hotel.

Dieron las 11 am, los despertó el celular de Camila la llamada era de su esposo para saber cómo estaba pasándola, le pidió a Orlando que no hablara y siguió con la charla con su marido, Orlando solo observaba a aquella bella mujer como hablaba por el celular y caminaba de un lado a otro, Camila colgó la llamada y volvió a la cama con Orlando, dieron rienda suelta a las pasiones nuevamente y Orlando se quedó profundamente dormido. Alrededor de las 2 pm Oliver despertó a su hermano para ir a comer algo, los dos traían el rostro victorioso una sonrisa en el rostro como consecuencia del buen momento que habían pasado en la noche, ambos platicaron de cualquier cosa mientras comían unos mariscos en la playa, Oliver saco a flote el tema de las minas de la noche anterior con intención de quedar de nuevo con ellas para ir a pasear al malecón en la noche Orlando lo secundo y pagaron la cuenta, caminaron con rumbo a la zona de las piscinas para buscarlas, no les costó trabajo encontrarlas estaban en la alberca que tenía un pequeño bar dentro Oliver y Orlando se presentaron de nueva cuenta con las minas con unos tragos en cada mano, se pusieron a platicar dentro de la alberca e incluso jugaban luchitas en el agua con ellas en los hombros, después se hicieron unas fotos y quedaron de verse a las 9 pm.

Se estaba bañando Oliver cuando a Orlando le llegaba una llamada, tenía que presentarse en su trabajo al día siguiente, aunque negocio que fuera un día después aludiendo que estaba un poco retirado y tenía que buscar un vuelo, al salir le dio la noticia a Oliver para decirle que el sábado el pasara por sus padres y se los llevara a casa, después Orlando se bañó y fueron en busca de las chicas. Caminaron por el Malecón por 30 minutos, compraron algunos recuerdos y unos tragos para ir bebiendo mientras caminaban, se hicieron de varias fotos más e incluso hicieron castillos de arena en la playa, parecían unos adolescentes en viaje de graduación, estaban pasándola bomba, después pasaron a un karaoke, Camila pidió cantar una canción con Orlando, “nada de esto fue un error” de Cotí con Paulina Rubio y Julieta Venegas, eran todo un show los asistentes del Karaoke les aplaudieron mientras ellos se besaban al acabar la canción, el público los ovaciono tanto que les pidieron que cantaran otra canción esta vez la eligió Rolando y fue “Colgando en tus manos” de Carlos Baute con Martha Sánchez, no pudieron terminar la canción ya que se dieron un tremendo beso que el público volvió a ovacionarlos, por su parte Paloma y Oliver cantaron “Me dedique a perderte” de Alejandro Fernández con Amaia montero, la gente les aplaudió de tal forma que secundaron a Camila y Orlando besándose cuando acababa la canción, se terminaron las cervezas y casi los besos que se daban, Orlando y Camila pasaron por unas alitas y una pizza por su parte Paloma y Oliver pasaron a comprar un par de tintos y cerveza, se  quedaron de ver en el hotel en la habitación de Orlando, se dieron tantos besos Orlando y Camila que no se pueden cuantificar, iban jugueteando con sus manos en el taxi parecían dos enamorados.

Al llegar al hotel interrumpieron a Paloma y Oliver que estaban besándose en la sala, comieron de todo e hicieron una pequeña guerra de comida, en definitiva nadie hubiera esperado que se llevaran tan bien, después se pusieron a bailar y posteriormente se pusieron a cantar rancheras, parecía que el tiempo no pasaba en esa habitación, de pronto Orlando estaba haciéndole el amor a Camila, se la estaban pasando bomba terminaron abrazados en la cama y platicando en voz baja, Orlando le comentaba que tenía que irse porque le habían hablado de su trabajo, Camila puso cara de tristeza, pero no podía hacer nada solo era un polvo de ocasión, se echaron un round más antes de quedarse profundamente dormidos. Orlando se despertó cercano al medio día y le dio un beso en la frente, Camila le dio un beso grande y con voz baja le dijo “no te vayas” Orlando solo sonrió, tomo su móvil y empezó a buscar boletos para salir ese mismo día, encontró un vuelo a las 10 pm y lo compró, después le mando un mensaje a su hermano para notificarle que a las 8pm tendría que llevarlo al aeropuerto, mientras iba a salir a comer con Camila, se metieron a duchar juntos y seguían pareciendo que estaban en su luna de miel, salieron a caminar por la playa y aprovechaban cada momento para comerse a besos y hacerse de algunas fotos, la miel la iban derramando en cada paso que daban, incluso llegaron a un pequeño peñasco y se tomaron tantas fotos como olas que chocaban con ellos, se metieron a nadar juntos, pareciera que no se querían separar ni un minuto, pasadas las 4 pm le marco su hermano para invitarlos a comer en un restaurante en el malecón, parecía buena idea y fueron a cambiarse para encontrarse con ellos. Mientras comían y bebían no dejaban de mirarse y jugar con sus manos pfff parecía una historia que nadie quisiera un final, después fueron a ver el atardecer y hacerse de más fotos, los cuatro eran perfectos para ese momento, después regresaron al hotel para que Orlando ordenara su equipaje y partir, dejo dicho en el hotel que su hermano se quedaba los días restantes y que hicieran el cargo a su tarjeta de crédito, camino al hotel Orlando y Camila sabían que ya no existía un futuro, sabían que la fiesta se había acabado, sobre todo cuando lo estaban despidiendo en el aeropuerto, Camila le dio un beso tan grande que pareciera que todo se resumía en ese gran beso seguido de un “Nunca te voy a olvidar” después Orlando paso a la zona de espera para abordar su avión y aquellos tres se marcharon al hotel de nueva cuenta. Mientras Orlando esperaba se puso a ver la infinidad de fotos que se habían tomado, se puso a recordar esos bellos momentos que había disfrutado y sin la esperanza de volver a ver a Camila ya que ella tenía a su esposo y una vida por delante, un par de lágrimas rodaron por sus mejillas y se apresuró a quitárselas de encima, que extraña era la vida.

Orlando se presentó al otro día sin contratiempos a su trabajo, le dieron la buena noticia que se mudaban de oficinas por eso fue que le pidieron que regresará con urgencia aun sabiendo que estaba en sus días de vacaciones, Orlando estaba perdido, de vez en cuando le manda un mensaje a su hermano para que le enviara alguna foto de Camila y este obediente lo hacía, pasaron los días y Orlando seguía extrañando a Camila y bueno también ella lo extrañaba, no se habían intercambiado números ni correos ni Facebook nada, incluso Orlando la busco por redes sociales pero no daba con ella era casi imposible encontrarla solo teniendo el nombre. Los días pasaron y la seguía recordando, su hermano le marco para decirle que el lunes a las 6pm lo veía en una cafetería para entregarle su auto; llego el lunes Orlando iba saliendo del trabajo y paso a la cafetería, pidió una mesa en el área de fumadores y le mando mensaje a su hermano, estaba escribiendo sobre Camila cuando de pronto una mina le tapo los ojos con las manos y le dijo “Adivina ¿Quién soy?” aunque la voz no era de Camila él dijo sin dudarlo y con una sonrisa en el rostro “¡Camila!” solo se escucharon risas y le destaparon los ojos, era su hermano y Paloma que estaban riéndose a carcajadas algo que no le hizo gracia a Orlando, pidieron unos capuchinos y se fumaron varios cigarros platicando acerca de esos momentos que pasaron juntos, las horas pasaron y sonó el teléfono de Oliver, se paró de la mesa y empezó a hablar, después pidió la cuenta y salieron del café, Oliver guio a su hermano rumbo a su auto y le dio las llaves, se despidieron ambos Orlando les pidió que lo acompañaran a su casa para seguir platicando y tomarse una cerveza, Paloma y Oliver aceptaron y se subieron al auto de enfrente que era el de Paloma y Orlando se subió a su auto y emprendieron rumbo a su casa que estaba a 10 minutos del lugar, al llegar a su casa Oliver le dijo a Orlando “se te olvidaron unas cosas en el hotel y están en tu cajuela… también papá te mando unos botes de pintura, bájalos para que no te vayan a manchar la cajuela”  Orlando se apresuró pensando en lo peor que no estaban bien cerradas, al abrir su cajuela solo se escuchó un “¡Sorpresa!” era Camila que venía en la cajuela del carro, la cara de Orlando fue un poema y le dio tantos besos que se le olvido bajarla de la cajuela…


Bueno estimados lectores, no se anunció con bombo y platillo pero este blog recién cumplió un año hace varios días (7 de Julio), agradezco a cada uno de ustedes por seguir leyendo estos debrayes (34 bueno con este 35), gracias por cada uno de sus comentarios (aunque se perdieron varios por el cambio de plantilla) y sus retroalimentaciones, no me resta otra cosa que decirles, ¡Gracias!...